El Puerto de Marín vivió en 2025 uno de sus años más intensos en materia de infraestructuras. Doce actuaciones principales se ejecutaron a lo largo del ejercicio, con una inversión global de 6,4 millones de euros, a las que se sumó la tramitación de dos nuevos proyectos valorados en otros 2,4 millones. Un balance que, según la Autoridad Portuaria, refleja una rada en constante evolución, decidida a modernizarse y a avanzar hacia un modelo más eficiente y sostenible.
Buena parte de estas actuaciones contaron con financiación europea. Gracias a los fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, el puerto dio un importante salto tecnológico con la instalación de equipos de telemedida para controlar los consumos eléctricos y con una profunda mejora del alumbrado exterior. Las antiguas lámparas de vapor de sodio dejaron paso a luminarias LED, se renovaron torres de iluminación y se ejecutaron nuevas canalizaciones subterráneas, reduciendo de forma notable el consumo energético. Esta apuesta por la eficiencia también llegó al interior de la sede de la Autoridad Portuaria, donde los fluorescentes fueron sustituidos por pantallas LED.
El compromiso con la innovación continuó con los fondos FEDER, que permitieron finalizar en 2025 la primera fase de la automatización y monitorización de la red ferroviaria interior del puerto.
Además, ya está en marcha la licitación de una actuación para instalar energías renovables en varios edificios portuarios mediante paneles fotovoltaicos. El objetivo es que más del 80% de la energía producida se destine al autoconsumo, reduciendo tanto la dependencia de la red eléctrica general como las emisiones contaminantes.
El sector pesquero también fue protagonista pues, con cargo a los fondos FEMPA, se ejecutaron mejoras en la lonja, como la renovación de su cubierta y de la red de pluviales, y se prevé la instalación de sistemas de autoconsumo fotovoltaico para el propio edificio, reforzando su eficiencia y funcionalidad.
A estas inversiones se sumaron otras obras relevantes que mejoran el día a día del puerto y su conexión con la villa de Marín como la conexión de las aguas residuales al nuevo colector municipal, la renovación de pavimentos en viales y muelles, la sustitución de la báscula de pesaje de camiones en el muelle de Leirós o la instalación de nuevos paneles en las defensas del Muelle Comercial Oeste.
En el ámbito marítimo, 2025 dejó además una actuación tan singular como simbólica como es la adjudicación de las obras de rehabilitación de la torre baliza de Camouco, en el canal norte de la isla de Ons. Una compleja intervención que permitirá demoler y reconstruir esta emblemática ayuda a la navegación, de 13 metros de altura, garantizando su operatividad y seguridad para el tráfico marítimo.