Con el izado de las banderas azules en las playas de Concha-Compostela y do Campanario (Bamio), Vilagarcía ha dado comienzo oficialmente a su verano.
Ambas playas renovaron sus distintivos debido a la calidad del agua y a la cantidad de servicios que ofrecen.
El Concello continúa trabajando para recuperar el sello en el arenal de O Preguntoiro (Vilaxoán) y el equipo técnico municipal está trabajando en el proyecto de regeneración.
En cualquiera caso, las aguas "son excelentes", ha señalado el alcalde, Alberto Varela, durante el acto de izado de las dos banderas azules concedidas a Vilagarcía.
El gobierno local ha puesto en marcha un plan para la mejora de los arenales, que comenzó con la regeneración de la Concha-Compostela, que vuelve a ser uno de los principales atractivos de la villa, con miles de visitantes todos los veranos.

Este año, como novedad, cuenta con un servicio de parasoles, tumbonas y alquiler de kayaks y pedaletas. A mayores, a principios de junio fue adjudicado el quiosco-bar del parque de la Compostela, que ofrece bebidas y comidas a escasos metros de la playa.
En ese mismo espacio, la concejalía de Medio Ambiente está llevando a cabo la renovación del parque infantil, donde ya se están instalando los nuevos juegos. Además, tal y como señaló el regidor, se dieron otras tres licencias de hostelería, que reforzarán el servicio en la zona.
La vertiente deportiva también está siendo muy importante para la Concha-Compostela.
Este año se instalaron porterías de fútbol playa, balonmano y tres campos de voleibol, además de elementos de calistenia en la zona del pinar.
Esta puesta a punto permitió acoger competiciones deportivas como la primera jornada oficial de Salvamento y Socorrismo o el XogaKenpo del pasado fin de semana, con más de 200 participantes.