El Concello de Caldas aprobó este martes el presupuesto municipal correspondiente al año 2020. El pleno dio luz verde de forma definitiva a las cuentas del gobierno local gracias a los votos favorables de PSOE y BNG, mientras el PP votó en contra del documento.
El presupuesto supera los seis millones de euros y fue pactado entre socialistas y nacionalistas con temas como el medio ambiente, el refuerzo de la atención, el apoyo al rural o el fomento de la movilidad sostenible como ejes principales. Asimismo, mantener el compromiso con el apoyo a la cultura, turismo y deporte era otro de los objetivos de ambas agrupaciones.
El documento recoge partidas para la extensión de la red de saneamiento en núcleos como el de Paradela, la mejora de viales municipales, la adquisición de terrenos para ampliar el instituto y para el nuevo centro de salud.
Además, sacarán adelante un nuevo contrato del Servicio de Axuda no Fogar y reservarán partidas para emergencia social, el CIM o la promoción de políticas de igualdad. En el apartado fiscal, remarcan la congelación de tasas e impuestos.
Haciendo referencia a la "excelente situación económica y financiera del Concello", el alcalde Juan Manuel Rey quiso destacar que "tenemos un remanente de más de 1,5 millones de euros y pertenecemos al selecto grupo de concellos con deuda cero". Un hecho que, a su parecer, "nos permitirá ofrecer una mejor respuesta en esta crisis y esperamos que el gobierno local permita reinvertir los ahorros en beneficio de los vecinos", remató Rey.
Esta sesión plenaria sirvió también para aprobar por unanimidad la adhesión del Concello de Caldas de Reis al Pacto de los Alcaldes por el Clima y la Energía, que compromete a la institución a aplicar medidas que redunden en la reducción de emisiones de dióxido de carbono y la puesta en marcha de un plan de acción frente a la emergencia climática.