El cáncer de mama, escuchando a pacientes y familiares: “No quiero que me traten ni como víctima ni como heroína”

Pontevedra
17 de octubre 2025
Actualizada: 12:33

La AECC lanza ‘Nos lo tomamos a pecho’, que pone el foco en lo que significa vivir con cáncer de mama más allá del diagnóstico y el tratamiento. Cinco pacientes pontevedresas relatan su experiencia

Pacientes y supervivientes de cáncer de mama en la AECC Pontevedra
Pacientes y supervivientes de cáncer de mama en la AECC Pontevedra / Cristina Saiz

El diagnóstico de cáncer de mama y su tratamiento son diferentes para cada paciente y no solo le afectan a ella, sino a todo su entorno. Significa un cambio vital, detener la vida y emprender un duro proceso de recuperación

Todas esas realidades, relatadas por pacientes y familiares, protagonizan la nueva campaña de la Asociación Española contra el Cáncer, ‘Nos lo tomamos a pecho’ y este jueves vivió su versión pontevedresa de la mano de cinco mujeres pacientes o supervivientes. 

Ángeles Rubio, Raquel Quintáns, Patricia Martín, Carmen Suage y María José Rosal compartieron sus experiencias y pudieron visualizar el vídeo de la campaña, basado en los testimonios de miles de mujeres, en el que se pueden escuchar frases como "me tomo a pecho cuando dicen que seáis fuertes, cuando eso no está en vuestras manos" o "me tomo a pecho la angustia, el estrés y la ansiedad que os acompañan. Perdonad cuando no sabemos qué deciros"

"Me tomo a pecho que a pesar del miedo que pasabas, muchas veces eras tú la que nos animaba a todos", "me tomo a pecho que la vida nos obligara a pararnos en seco para recordarnos que lo prioritario es vivir" y "nos tomamos a pecho daros voz" son otros de los mensajes que este jueves emocionaron a supervivientes, pacientes, familiares y periodistas en la sede de la AECC Pontevedra. 

La campaña, presentada con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, que se celebra el 19 de octubre, es la primera "cocreada y protagonizada por pacientes y familiares" y, en palabras de Carmen García, coordinadora de atención al paciente de la entidad, es mucho más que un vídeo, es "un retrato honesto, profundo, a veces incómodo de lo que significa vivir con cáncer de mama"

Esta campaña va más allá de la enfermedad. Recoge sentimientos, emociones y realidades que muchas veces quedan en silencio. Recoge "lo que realmente significa para ellas y para sus familias el cáncer de mama, el vivir con el diagnóstico, cómo lo viven para poder conectar con la verdad y con las personas que lo afrontan", insiste Carmen García. 

En primera persona, Ángeles, Raquel, Patricia, Carmen y María José compartieron cómo viven y vivieron el proceso, poniendo sobre la mesa realidades que a veces quedan en silencio en un cáncer que es uno de los más diagnosticados en la provincia con 768 nuevos casos en 2024, el 22% en mujeres menores de 50 años. Las cinco alzaron la voz más allá de las cifras. 

"No quiero que me traten ni como víctima ni como heroína. Me molesta eso. Es muy común y yo soy la misma que era antes del cáncer. Me levanto todos los días esperando por una vida mejor. Solo que con una mochila más alta encima. Pero no me siento especial para nada", pidió Carmen, en tratamiento activo contra la enfermedad. 

Y es que no quiere que la consideran una heroína porque "al final no se trata de una lucha individual, no se trata de imponer un positivismo irreal, sino de vivir el día a día con su altos y sus bajos". Coincide María José, también en tratamiento activo, que pide que las campañas y los medios de comunicación también reflejen que "no todo es color de rosa, no todo es estupendo". 

Pidieron también poner el foco en que no solo afectan a mayores de 50, pues, en su caso, es menor de esa edad y, cuando le dieron el diagnostico, "no tienes referentes". Insistió María José en que le cambió la vida y, en una edad tan joven, además, suele pasarle a mujeres con hijos muy jóvenes y "nos afecta a nosotras y a ellos también en su día a día". 

A Raquel, superviviente, le tocó vivirlo en dos ocasiones, en 1993 y en 2021. La primera, siendo muy joven, la invadió el "miedo" del que todas hablan. "Mis hijos eran pequeños y mi miedo era no tener vida para poder criarlos. Mi angustia era quién se iba a ocupar de mis hijos si yo no estaba". 

"El miedo siempre está presente, cuando vas a los controles y te enfrentas a los resultados", insisten estas mujeres. Patricia lo sintió por su hijo y también por su madre, pues el cáncer en ella, como en muchos casos, convirtió a la cuidadora en una persona con necesidad de recibir cuidados. "Yo pregunté: ¿voy a vivir? Es la única contestación que necesitaba saber, por mi madre y por mi hijo"

Ángeles, que además de vivir la enfermedad en primera persona, lleva años como voluntaria en la AECC, se siente identificada con ese "terror" y esa "incertidumbre" y también con el "sentir que que te tienes que hacer fuerte para los demás" y puso el foco en el hecho de que, aunque su entorno la apoye, la paciente puede sentirse "muy sola" en los momentos "duros". 

Ella, como muchas de estas pacientes, ponen el foco también en el impacto no solo en el entorno y la salud de la persona diagnosticada, sino en su futuro laboral. "Tengo compañeras que no han podido volver a trabajar. Es como si tuvieran un estigma, sobre todo, con una edad, a partir de 55, 60".

Por eso Patricia pide un Pacto de Estado que favorezca la integración laboral de las supervivientes, para facilitarles seguir viviendo. 

Pacientes y supervivientes de cáncer de mama en la AECC Pontevedra
Pacientes y supervivientes de cáncer de mama en la AECC PontevedraCristina Saiz