A pesar de las previsiones meteorológicas, el Entroido de Cobres mantendrá su programa íntegro, y la carpa instalada en Riomaior será el punto central de las verbenas y de los bailes tradicionales, ofreciendo un refugio para quien quiera disfrutar de la fiesta sin preocuparse por la lluvia.
El inicio oficial de la celebración tendrá lugar este sábado con el recorrido matinal de las Madamas y Galáns, que recorrerán los barrios antes de llegar a la carpa para la primera gran verbena del fin de semana. La Orquesta Kubo y el trío Tic Tac animarán la noche con su música.
En los días previos, Madamas y Galáns visitaron numerosos centros educativos y sociales de Vilaboa y de otras localidades de la provincia, llevando los trajes y las danzas tradicionales a los más jóvenes y despertando la curiosidad por la tradición centenaria.
Uno de los momentos más emotivos tuvo lugar este jueves en el Centro Social y de Mayores de Vilaboa, donde varias Madamas y un Galán compartieron la tarde con las personas usuarias, evocando recuerdos y emociones antiguas.

Entre los asistente destacó María Lino, que volvió a bailar tras 28 años de ausencia, acompañada de su marido y de una hermana que también retomó la tradición tras 13 años.
María mostró orgullosa un sombrero familiar de más de 50 años, hecho por su bisabuela para su abuela, una pieza que simboliza la transmisión generacional de este patrimonio inmaterial.
Durante la visita al centro de mayores, Madamas y Galáns fueron recibidos por la concejala de Servicios Sociales, María Canosa, y por el alcalde, César Poza, que subrayaron la importancia de que el Entroido de Cobres sea declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional, reconocimiento que consolidaría el valor cultural de esta tradición mantenida viva gracias al compromiso y al cariño del vecindario, especialmente de la parroquia de Cobres.
Así, Vilaboa da comienzo a una nueva edición del Entroido, manteniendo viva su esencia y reafirmando su papel como uno de los grandes referentes culturales de Galicia.