Vecinos de Ponte Caldelas y de Cotobade salieron en la mañana de este sábado a la calle para protestar por la "cacicada de la PO-234", es decir, la decisión adoptada por la Consellería de Infraestructuras de la Xunta de Galicia de "acondicionar únicamente el tramo cotobadense en esta carretera autonómica, abandonando la reforma de las peligrosas curvas de Laxoso", en el término municipal de Ponte Caldelas.
La manifestación partió a mediodía de la Casa Consistorial encabezada por el equipo de gobierno tripartito, formado por PSdeG-PSOE, AVP y BNG, y por el alcalde, Andrés Díaz Sobral. Con ellos varios cientos de vecinos acompañados por los miembros de la Plataforma creada en ambos municipios para defender la ejecución de esta mejora.
Andrés Díaz advirtió que cualquier día "llegará una esquela" desde las curvas de Laxoso
Fue una movilización sin incidente alguno y que sirvió también para cumplir el compromiso del gobierno local de Ponte Caldelas de celebrarla, "ganara quien ganase las elecciones autonómicas". Los organizadores subrayaron su satisfacción por la respuesta ciudadana e instaron a la Xunta de Galicia a escuchar la voz de los vecinos.
Ya en la Alameda, el alcalde leyó un manifiesto en el que calificó el anuncio de la Xunta, en plena precampaña de limitar las obras al municipio de Cotobade como "una auténtica cacicada y una práctica de la peor política posible: la que ponen el electoralismo y el partidismo por delante de los intereses generales de los vecinos".
Andrés Díaz advirtió que cualquier día "llegará una esquela" desde las curvas de Laxoso.