Una caravana formada por alrededor de 200 turismos, que llegó a ocupar una extensión de dos kilómetros de carretera, plasmó este domingo el malestar vecinal por el estado en que se encuentra la PO-234. Los conductores haciendo sonar sus bocinas reivindicaron a la Xunta de Galicia que se acometan las obras en esta peligrosa carretera autonómica en el tramo entre Ponte Caldelas y Augasantas (Cerdedo-Cotobade).
De esta forma, los vecinos con el apoyo del Concello rechazan que la Consellería de Infraestruturas solo tenga previsto realizar los trabajos de reforma en el tramo perteneciente al Concello de Cerdedo-Cotobade.
A las 12.30, la caravana salía de la Casa do Pobo de Laxoso y recorrió el centro de la villa hasta retornar al punto de origen. No se registraron incidentes a pesar de la numerosa asistencia de manifestantes llegando a una cifra de medio millar.
Entre los asistentes se encontraban participando con sus vehículos particulares el alcalde socialista, Andrés Díaz, acompañado por los concejales del PSOE, Pilar Couto y Enrique Vidal; además de otros integrantes del equipo de gobierno como Alfonso Gutiérrez, de AVP y Lito Muíños y Manuel Barreiro, del BNG.
Durante el recorrido comprobaron la necesidad de un arreglo integral de la carretera y muy especialmente en el tramo de las curvas de Laxoso, que cuenta con escasa visibilidad y con verdín sobre el asfalto, causante de numerosas salidas de vía.
En este sentido, el alcalde señaló que la continuidad de Ethel Vázquez al frente de la consellería de Infraestruturas no es una buena noticia, ya que la también titular en el anterior gobierno de la Xunta no llegó a recibir al regidor a pesar de haber solicitado una entrevista. Andrés Díaz afirma que el 90% de los titulares de los terrenos afectados confirmaron su disposición a ceder gratuitamente los terrenos en cuanto la Xunta inicie los trámites legales para desarrollar la obra.