El Concello ha aclarado este lunes que la denuncia presentada por el grupo municipal del PSOE sobre el elevado número de horas extra atribuidas a un funcionario municipal se deben a un error tipográfico en un informe interno.
Tras revisar la documentación con los servicios técnicos de Intervención, se comprobó que faltaba una coma en la cifra reflejada.
De este modo, no se trataba de 1.405 horas extraordinarias, sino de 140,5 horas.
Según el Concello, el error no tuvo ningún efecto ni en la contabilización total de las horas ni en la remuneración percibida, que se correspondió en todo momento con las 140,5 horas correctas.
Desde la administración local se subraya que esta situación entra dentro de la "normalidad" en el funcionamiento de las brigadas municipales, cuyo trabajo resulta esencial para la prestación de los servicios públicos. En estos puestos, explican, la presencialidad y la disponibilidad forman parte inherente de la actividad diaria.
Enterradores, peones y oficiales de las brigadas de Obras, Augas y Electricidad, así como efectivos de la Policía Local, presentan mensualmente relaciones de horas extraordinarias motivadas por imprevistos, incrementos puntuales de trabajo derivados de festividades o eventos, o bajas repentinas de personal.
El Concello ha querido agradecer públicamente la implicación y el esfuerzo de todo este personal municipal en el desempeño de sus funciones.
La alcaldesa de Marín, María Ramallo, ha salido al paso de la denuncia formulada por PSOE cargando con dureza contra el portavoz socialista, al que acusó de precipitación y de falta de rigor a la hora de analizar los expedientes municipales. En este sentido, reprochó a Pazos que, a su juicio, haya optado por "llamar la atención" sin profundizar en los datos ni conocer el funcionamiento interno de la plantilla municipal, lo que, según afirmó, acaba dañando la imagen de la política y de la función pública.
Ramallo reconoció que la Administración "no es perfecta" y que siempre existen aspectos mejorables, pero defendió la gestión actual del Concello y aseguró que se está trabajando en la modernización de la administración municipal y en su adaptación a nuevas necesidades, comparando de forma favorable la situación actual con etapas anteriores.
En cuanto a las horas extraordinarias, la alcaldesa admitió que en algunos servicios son más elevadas de lo deseable, aunque recalcó que se trata de servicios básicos donde la presencialidad, la disponibilidad y la atención continua a la ciudadanía son imprescindibles. En este apartado citó a las brigadas municipales de obras, aguas, electricidad, cementerios o instalaciones deportivas, así como a la Policía Local, cuyos efectivos trabajan a turnos, incluidos fines de semana y festivos.
Ramallo quiso poner en valor la "lealtad, compromiso y dedicación" de estos trabajadores municipales, señalando que las horas extra permiten responder a las necesidades de la población y, al mismo tiempo, complementar los salarios de los empleados. A su juicio, cuestionar públicamente ese esfuerzo resulta "feo" y poco constructivo.
Finalmente, la alcaldesa reclamó una oposición que aporte soluciones en positivo y recordó que Manuel Pazos fue el único concejal de la oposición con responsabilidades de gobierno en el pasado, instándolo a actuar con mayor prudencia en sus críticas.