El concejal de Mobilidade, César Mosquera, daba cuenta este martes de los avances administrativos para la reforma de Mollavao y analizó el impacto de los últimos temporales.
En este sentido, Mosquera anunció que la Audiencia Nacional denegó la suspensión cautelar solicitada por el Colexio de Arquitectos contra la desafectación de los terrenos de Costas en Mollavao.
Esta resolución judicial, descrita por el concejal como "contundente", desbloquea la situación administrativa que mantenía en suspenso la licitación.
Aunque resta esperar a la sentencia definitiva sobre el fondo del asunto, el edil nacionalista confirmó que "o camiño está aberto" para proceder a la apertura de plicas y adjudicar las obras del vial de Rosalía de Castro a Mollavao.
La petición de suspensión, presentada hace cerca de un año, había paralizado la tramitación, pero la Justicia determinó que no existe motivo lógico para detener el proceso, permitiendo al Concello reactivar un proyecto vital para la movilidad de la zona.
ZONAS INUNDADAS
Respecto a las zonas inundadas, Mosquera también hizo balance del impacto de las recientes lluvias, asegurando que, en términos generales, Pontevedra "resistiu bastante ben" excepto incidencias menores y tres puntos negros recurrentes: la PO-11, la rúa Fernando Olmedo en Valdecorvos y la Rúa do Santo en Os Praceres.
Sobre este último punto, el concejal detalló una situación de bloqueo administrativo complejo.
El problema técnico está localizado en el riachuelo denominado de "Praceres", que va entubado y sufre un estrangulamiento al pasar bajo la vía del tren debido a un tubo de dimensiones insuficientes (800 mm) y a una arqueta mal conectada por la Xunta en su momento, que se encuentra a una cota superior a la de la entrada del agua.
La solución técnica es sencilla y costaría alrededor de 200.000 euros, consistiendo en cambiar la canalización actual por un tubo de 1.200 mm y sustituir las arquetas actuales por otras de mayor tamaño.
Mosquera señaló que el Concello no puede actuar sin permiso de Adif, quien a su vez tiene una obra adjudicada en ese mismo punto por una sentencia del Tribunal Supremo desde hace 15 años para eliminar los pasos a nivel en la parroquia de Lourizán.
"Estamos enganchados nesa obra", lamentó Mosquera, explicando que si el Concello interviene sin permiso podría incurrir en responsabilidades legales, mientras que Adif posiblemente no autorice actuaciones al tener su propio proyecto adjudicado, aunque esté paralizado.
El gobierno local intentará negociar con el organismo ferroviario para desatascar la situación actual y evitar que los vecinos sufran inundaciones recurrentes, mientras la empresa del servicio de agua continuará realizando intervenciones de mantenimiento en esa zona.
En cuanto a Valdecorvos y la PO-11, Mosquera derivó la responsabilidad técnica a Augas de Galicia y al Ministerio de Fomento, respectivamente, señalando que ambas administraciones estudian soluciones para problemas derivados de rellenos antiguos.
El responsable de Mobilidade también confirmó que diversas actuaciones urbanas, como el tramo cubierto de la rúa 12 de Novembro o varios asfaltados, no comenzarán hasta que el tiempo mejore.
"Non ten sentido comezar agora e que a zona se converta nunha lameira", explicó abogando por esperar a un período de estabilidad meteorológica para garantizar la calidad de los trabajos.
Sobre otros asuntos, Mosquero se mostró escéptico ante la posibilidad de convertir el antiguo Cine Gónviz en un espacio cultural por los estrictos condicionantes urbanísticos, y confirmó que los técnicos municipales estudiarán la nueva propuesta para el dragado del Lérez.