Representantes de la federación de Servizos del sindicato CIG de Pontevedra se concentraban este jueves delante de la residencia de tercera edad Soremay en el barrio de O Gorgullón en Pontevedra. Denuncian el despido de una delegada del sindicato nacionalista en el comité de empresa y acusan a la dirección de la entidad de "represión sindical".
Señalan que los servicios jurídicos de la CIG trabajan en el recurso para reclamar la nulidad de la rescisión del contrato al entender que es "injusta y arbitraria". Iván Veiga, de CIG-Servizos, afirma que se trata de una decisión sin fundamento laboral al no constar queja con anterioridad al despido.
Entienden que se trata de una represalia por la labor sindical de la trabajadora, que se vio sometida a presiones tanto por la gerencia como por otras delegadas de otros sindicatos, exponen. El cambio en la dirección de la residencia en el mes de junio de 2022 provocó un "acoso y una persecución constante" de la trabajadora.
Denuncian que las delegadas de CCOO y UGT, con mayoría en el comité de empresa, pretendían acordar con la dirección cuestiones que empeoraban el convenio colectivo y la oposición de la representante de la CIG provocó esta situación.
Anuncian que volverán a concentrarse el miércoles 11 al mediodía, delante de la residencia Soremay, en Pedro Sarmiento de Gamboa.