Condenado un pontevedrés por violar a su pareja, coaccionarla y tratarla a patadas y puñetazos

Pontevedra
22 de diciembre 2025
Actualizada: 16:34

La Audiencia le impone 21 años de prisión. Considera que la declaración de la víctima es “coherente y persistente” y está reforzada por testigos y policías, que confirman el estado de la mujer

Sede de la Audiencia Provincial de Pontevedra
Sede de la Audiencia Provincial de Pontevedra / Cristina Saiz

Agresiones sexuales, patadas y puñetazos, coacciones. Así fue el trato que dio, según un tribunal, un pontevedrés a su pareja durante el año que duró la relación

El comportamiento de este hombre tiene reproche penal y deberá cumplir 21 años de prisión por dos delitos de agresión sexual, dos de lesiones en el ámbito de la violencia sobre la mujer y uno de coacciones leves sobre su pareja. 

La condena la impone la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, en una sentencia que no es firme, ya que es recurrible ante el TSXG

La misma sentencia también lo absuelve del delito de maltrato habitual en el ámbito de la violencia sobre la mujer por el que también estaba acusado.

Los magistrados explican en la sentencia que el investigado mantuvo una relación sentimental con la víctima durante un año, tiempo en el que se produjeron varios episodios de violencia. 

 En uno de los episodios, le propinó diversas patadas y puñetazos por el cuerpo y la obligó a mantener relaciones sexuales contra su voluntad. Actuó, según los magistrados, "desde una posición dominante como varón".

En otro de esos episodios, la agredió, la golpeó y luego la expulsó de su propio piso vestida únicamente con una camiseta.

Le impidió la entrada a la vivienda y la mujer tuvo que pedir auxilio a una vecina, que le prestó el teléfono para llamar a la policía.

El tribunal fundamenta su resolución principalmente en la declaración de la víctima, que considera "coherente y persistente".

Además considera que el relato de la víctima está reforzado por las declaraciones de los testigos y de los agentes policiales, que confirman el estado de la mujer y las circunstancias posteriores a las agresiones.