Los trabajadores de la residencia de mayores de Campolongo volvieron a manifestarse este jueves. Es la quinta vez que salen a la calle desde la declaración del estado de alarma con el objetivo de visibilizar su malestar y exigir, después del ejemplar trabajo realizado durante la pandemia, la recuperación de los derechos laborales que fueron perdiendo en la última década.
Entre sus reivindicaciones está el incremento de plazas públicas y de gestión directa en estos centros, la recuperación de las compensaciones por festivos y domingos trabajados, la transformación de todos los contratos de fin de semana o inferiores a jornada completa y un reconocimiento al esfuerzo realizado durante la crisis sanitaria provocada por la Covid-19 que desemboque en la mejora de las condiciones laborales.
Durante la protesta, convocada de forma simultánea en diferentes ciudades de Galicia por los sindicatos mayoritarios, los participantes lamentaron la falta de interlocución con la Xunta y prometen mantener las movilizaciones hasta conseguir un acuerdo con el gobierno autonómico.
Consideran "una burla" la oferta de la Consellería de Política Social consistente en "cheques gourmet" a canjear por noches de hotel o comidas en restaurantes como medida para pagar el esfuerzo del personal de los centros de menores, dependientes o de mayores que gestiona la Xunta.