Los trabajadores de los quioscos de Red Gallega de Kioscos (Regaki), de la Confederación de Personas con Discapacidad (Cogami) están protagonizando una defensa numantina de sus puestos de trabajo. Desde esta semana suman a la falta de revistas y periódicos para vender el corte en el suministro de electricidad y del agua por el impago de los recibos.
Abrigados con mantas estos trabajadores siguen acudiendo a los quioscos al igual que llevan haciendo desde el pasado noviembre cuando la empresa solicitó un concurso de acreedores que incluía un Expediente de Regulación de Empleo.
Para el próximo viernes, a las 11.00 horas, estos trabajadores protagonizarán un acto reivindicativo de protesta por su situación ante el quiosco de Cogami de la calle Rosalía Castro. Allí denunciarán las "prácticas indecentes" de la Confederación Gallega de Discapacitados (Cogami) con sus trabajadores y la "parcialidad, a favor de la empresa", del liquidador concursal, Francisco José Vispo Peiteado.
La plantilla pontevedresa lleva ya dos meses trabajando sin cobrar sus "precarias nóminas de apenas 600 euros", por lo que sopesan tomar medidas legales para defender su situación mientras insisiten en que los quioscos son rentables.
En un comunicado, CIG denuncia que este grupo de empresas recibió "2,9 millones de euros en concepto de subvenciones de la Xunta de Galicia en 2014 por su supuesta labor de integración social y laboral de trabajadores con discapacidad en los centros especiales de empleo".