Cuarta sesión de la Facultade Ágora con el reconocimiento de los peatones como base de las ciudades sostenibles

Pontevedra
21 de mayo 2021

El foro sobre el espacio público celebrado en la Deputación puso de manifiesto un modelo de calmado de la velocidad y de convivencia, en el que los vehículos a motor deben estar en la parte menos prioritaria de las decisiones para construir ciudades sostenibles y amables

Cuarta sesión de la Facultade Ágora
Cuarta sesión de la Facultade Ágora / Deputación de Pontevedra

La cuarta sesión de la Facultade Ágora sobre el espacio público celebrada este viernes en la Deputación puso de manifiesto un cambio en la convivencia entre las personas y el tráfico que está siguiéndose a nivel internacional y en el que los peatones deben ser los "elementos sagrados". Se trata de un modelo de calmado de la velocidad y de convivencia, en el que los vehículos a motor deben estar en la parte menos prioritaria de las decisiones para construir ciudades sostenibles y amables.

El diputado de Mobilidade Uxío Benítez comenzó la jornada destacando la clara apuesta de la Deputación por la recuperación del espacio público, primero desde la actuación en el servicio de vías provinciales con la elaboración del Plan Móvese para pacificar el tráfico, la Guía de Mobilidade Amable y, más recientemente, con la puesta en marcha de la Rede Ágora de Concellos Polo Espazo Público en la que están tres cuartas partes de los ayuntamientos de la provincia con la aspiración de revolucionar su diseño urbano eliminando coches.

Álvaro Gómez, director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la Dirección General de Tráfico, manifestó que este organismo está totalmente  alineado con una de las principales reformas normativas: la implantación del límite estatal de 30 km/h en vías de un solo sentido. Afirmó que Pontevedra es un ejemplo paradigmático en un movimiento hacia otro tipo de movilidad y de planificación de uso del espacio basado en la convivencia, en el que no solo hay más personas que caminan o utilizan la bicicleta, sino que hay vehículos de movilidad personal.

Por su parte, la ingeniera portuguesa Paula Teles destacó que las personas técnicas "tenemos que diseñar, planear y construir las ciudades para las personas". Su intervención contó con un marco teórico sobre los grandes cambios que acontecieron en los últimos años desde el punto de vista social, económico y ambiental e incluso demográfico, todos ellos fuente de grandes desafíos políticos.

Sobre el porcentaje de espacio que deben ocupar personas y coches destacó que debe ser la contraria a la defendida en las décadas anteriores: "Los coches solo deben ocupar el espacio necesario para la logística urbana. Todo el otro espacio debe ser un espacio de servicios, de utilización para el comercio tradicional", subrayando que es necesario que las personas dispongan del 70% de ese espacio o que, en una vía compartida, se trabaje para que el coche conviva.

En su intervención, el ingeniero de caminos Ole Thorson destacó que caminar es el modo de transporte más importante, y que la mayoría de las personas usuarias de las zonas urbanas se trasladan a pie. "El reparto del espacio es ilógico. Hay que rediseñar las calles, teniendo claro que los conductores no tienen derecho a coger todo ese espacio", subrayó.

Aseguró que el paso de cebra debe formar parte integral de la acera, lo que quiere decir que hay que hacerlo a la altura de la acera y los conductores deben subir y bajar los badenes. Asimismo, añadió también algunas de las claves para diseñar las ciudades más amables.

Por su parte, el asesor de Mobilidade de la Deputación, Jesús  Fole, ahondó en la idea de que los espacios, en concreto las aceras, deben ser consideradas "infraestructuras" que deben cumplir con las necesidades de las personas. Criticó las dimensiones de 1,8 metros permitidas por la normativa y subrayó que la fórmula que garantiza la prioridad en el espacio es dar un mínimo de 2,5 o tres metros para permitir que se crucen dos paraguas sin tener que bajar a la calzada.