El presidente de la Deputación de Pontevedra, Luis López, junto con el vicepresidente provincial, Rafa Domínguez, y la diputada de Bienestar Social, Sandra Bastos, visitaron este miércoles el Centro Infanto-Juvenil Agarimo.
Se trata de uno de los tres centros que forma parte de la ciudad infantil Príncipe Felipe, donde la institución provincial realizó una actuación de mejora integral.
En esta reforma la Deputación ha invertido más de 1,1 millones de euros "para que los menores que se encuentran aquí puedan desarrollarse en unas instalaciones dignas y adaptadas y ellos", subrayó el presidente.
El edificio del Centro Infanto-Juvenil Agarimo fue construido en la década de 1970 y contaba con una cubierta deteriorada, que ocasionaba filtraciones y problemas de aislamiento.
De este modo, con la inversión realizada, se ha sustituido la cubierta pero también se han acometido mejoras en diferentes estancias y espacios donde se renovó el mobiliario, reparó la instalación eléctrica, modernizó el sistema de iluminación e instaló nuevo pavimento y nuevos detectores del sistema de protección contra incendios.
En su intervención, Luis López agradeció el papel desarrollado por los trabajadores de Príncipe Felipe "para garantizar el bienestar de los menores".
Agarimo presta servicio a hasta 65 menores de edades comprendidas entre los 8 y los 18 años, a los que realiza seguimiento escolar, orientación psicoeducativa, acogimiento, asesoramiento a sus familias, atención médico-sanitaria y de psicología.
"Un trabajo que debe prestarse en las mejores condiciones y en las mejores instalaciones", aseguró el presidente quien añadió que "vamos a seguir avanzando en la mejora de la prestación de los servicios que ofrecemos desde aquí, en Príncipe Felipe, para el bienestar del conjunto de nuestra provincia".