La Fiscalía sostiene que el patrón y la armadora del Pitanxo actuaron con "grosero desprecio" por la vida de la tripulación

Marín
08 de febrero 2026

La fiscal señala como responsables del naufragio a Juan Padín -el patrón-, José Antonio Nores Rodríguez -administrador de la armadora- y José Antonio Nores Ortega -director de flota-

Imagen del Villa de Pitanxo tras su hundimiento
Imagen del Villa de Pitanxo tras su hundimiento / PontevedraViva

La fiscal lo tiene claro. El patrón y la casa armadora del Villa de Pitanxo, barco que se hundió en febrero de 2022 en Terranova (Canadá) dejando 21 fallecidos, actuaron con "grosero desprecio" por la vida de todos sus tripulantes.

Así lo refleja la Fiscalía en el escrito que ha dirigido al Tribunal Central de Instancia de la Audiencia Nacional, en el que señala como responsables a Juan Padín -el patrón-, José Antonio Nores Rodríguez -administrador de la armadora- y José Antonio Nores Ortega -director de flota-.

Entiende que los investigados en esta causa permitieron que se desempeñara la actividad en condiciones "inseguras", con más tripulación de la permitida, con sobrecarga, sin protocolos consolidados o sin medidas preventivas lo que desembocó en el fatal desenlace.

El escrito de la fiscal menciona que el buque estaba sobrecargado, en parte por unos tanques de combustible instalados sin autorización legal. La sobrecarga por el combustible y la pesca "redujo significativamente" la probabilidad de supervivencia, concluye la fiscal. 

Al patrón, en concreto, la Fiscalía le reprocha que no tomara medidas precautorias en el buque ante la posibilidad de una virada en condiciones meteorológicas muy adversas, como asegurar el cierre de todas las aberturas del casco y las puertas estancas. 

Añade que no valoró "adecuadamente" la situación del buque en la última fase de la maniobra y que la orden de abandono llegó "demasiado tarde” al no ser consciente de la gravedad de la situación que atravesaba el buque.

Por otra parte, la fiscal sostiene que los armadores no cumplieron con la exigencia de una escalera de estribor, lo que complicó abandonar el buque y tampoco facilitaron instrucciones concretas sobre lo que tenía que hacer cada tripulante en caso de emergencia.

Además, señala que determinaron la localización de los trajes de inmersión y chalecos en los camarotes, de forma que se dificultó su recogida. 

Incide en que tampoco ordenaron ni supervisaron la realización de ejercicios de salvamento y que tanto los armadores como el patrón permitieron, con conocimiento, que el buque navegara en aguas frías a pesar de no estar autorizado para hacerlo en zonas de formación de hielo.

CRONOLOGÍA DEL HUNDIMIENTO

Según las conclusiones de la Fiscalía, el barco comenzó a faenar el 14 de febrero a las 15:21 horas en la zona Flemish Cap y el 15 de febrero a las 02:50 sufrió el embarre del aparejo.

El primer oficial de puente, fallecido en el naufragio, emitió tres pitadas cortas para advertir a la tripulación y el capitán, quien tomó el mando.

En ese momento, los marineros iban subiendo a la cubierta para esperar la llegada de las puertas del arte y otros bajaron a preparar el parque de pesca para las capturas.

Abrieron la tolva de desperdicios y las válvulas del colector de desagüe de las máquinas de procesado y quedó abierta la puerta de comunicación del parque de pesca.

En los últimos minutos de la virada, la tolva quedó sumergida y empezó a entrar agua en un caudal muy superior a la capacidad de achique de las bombas automáticas del parque de pesca; comenzó a acumularse a babor y el buque escoró.

Entre las 03:50 y las 04:12 se produjo un notable cambio de rumbo hacia el noroeste y se registró un aumento de la velocidad a partir de las 04:12 debido a un incremento del régimen de máquina.

El motor principal se paró a las 04:16. Al quedar sin energía eléctrica, las bombas de achique se pararon. A las 04:18, el capitán emitió una llamada de socorro y ordenó el abandono. 

Varios tripulantes lograron arriar la balsa salvavidas de estribor, en la que embarcaron el capitán, su sobrino -Eduardo Rial-, y al menos otros siete tripulantes. 

El Villa de Pitanxo se fue a pique cuatro o cinco minutos después de ordenarse el abandono y al lugar acudieron otros buques, como el Playa de Menduíña Dos -llegó a las 09:04 horas-. 

Los rescatados con vida fueron el capitán y su sobrino, ambos con salvavidas y traje de inmersión, y el marinero Samuel Koufie, que llevaba traje de aguas y chaleco salvavidas.

De los cuerpos recuperados, siete dieron positivo en covid-19 y solo uno llevaba traje de inmersión, aunque con la cremallera sin cerrar.