Desde las seis de la mañana de este martes se desarrolla una nueva jornada de huelga en la fábrica de ENCE, en Lourizán, convocada en protesta por la intención de la empresa de iniciar un procedimiento de despido colectivo que afectaría a 39 empleados del complejo industrial situado frente a la ría de Pontevedra.
La planta continúa parada desde el inicio del conflicto, después de que la dirección decidiera no reanudar la producción, una medida que el comité de empresa interpreta como una forma de presión. Según su secretario, Omar Vázquez, la compañía busca que los trabajadores pierdan la parte variable de sus salarios.
Durante la mañana, un piquete informativo permaneció a las puertas de la factoría pastera, respetando los servicios mínimos y sin registrarse incidentes. Sin embargo, desde el comité aseguran tener constancia de que la dirección de ENCE estaría intentando provocar un enfrentamiento entre los empleados.
El conflicto ha generado tensiones también entre los distintos comités de trabajadores de la compañía.
Desde el Comité de Oficinas Centrales, su representante Ana Cedeira hizo público un comunicado en el que expresan su "indignación ante la situación a la que nos hemos visto arrastrados, por la empresa al no permitir negociar dicho plan por centros de trabajo, y por el comité de la Biofabrica de Pontevedra al negarse a sentarse a negociar la propuesta de la empresa".
Cedeira recuerda que cuatro de los cinco centros afectados por el denominado Plan de Competitividad —que contempla los despidos— aceptaron inicialmente sentarse a negociar, salvo el de Pontevedra, que "se negó en rotundo desde un inicio". Solo el centro de Navia, con unos 400 empleados y distinto CIF, se encuentra actualmente inmerso en negociaciones con la dirección, mientras que los otros tres (oficinas de Galicia, Navia y Madrid, con un total de 259 trabajadores) "se han visto arrastrados por la postura del comité de Pontevedra".
Según el comunicado, estos cuatro centros han recibido ya la convocatoria oficial para el inicio del periodo de consultas del ERE el próximo 20 de noviembre, quedando todos formalmente incluidos en el proceso.
El comité de oficinas expresa su "preocupación" por el impacto que esta situación pueda tener no solo en la plantilla, sino también en las empresas auxiliares, la cadena de suministro y el sector forestal gallego, que —según sus cálculos— podría afectar indirectamente a "más de 5.000 puestos de trabajo".
Por su parte, el comité de la fábrica pontevedresa reprocha a sus compañeros de oficinas que se alineen con la dirección de la empresa, asumiendo sus argumentos sobre la situación económica del sector de la pasta y la celulosa en Europa. En un tono crítico, les invitan a "encabezar la lista de despidos si están dispuestos a firmarla".
ENCE había planteado en los últimos meses un Plan de Competitividad que incluía medidas de inversión, automatización y reingeniería, además de prejubilaciones y bajas incentivadas, con el objetivo de reducir plantilla "de manera consensuada y no traumática". Sin embargo, la falta de acuerdo entre los comités y la dirección ha desembocado en un conflicto laboral que mantiene paralizada la producción y dividida a la plantilla.

Según indican desde CIG-Industria, el personal de oficinas, en esta jornada de huelga secundada por la mayoría de los trabajadores, accedió a las instalaciones por una puerta trasera, a indicación de la Policía Nacional, para evitar cruzarse con los piquetes informativos concentrados desde las 06:00 horas frente a la entrada principal.
Desde este sindicato también critican que el texto del comité de oficinas justifique la postura de la dirección de Ence ante la situación económica del sector de la pasta y celulosa en Europa, apoyando el “plan de competitividad” que contempla prejubilaciones y bajas incentivadas para reducir el personal de manera consensuada.
Frente a esto, reclaman la implicación de la Xunta de Galicia, a través de las consellerías de Presidencia, Industria y Empleo, en la búsqueda de alternativas para garantizar todos los puestos de trabajo y evitar el carácter especulativo de la actividad. De hecho, trasladaron al comité de la fábrica una propuesta para registrar formalmente esta solicitud ante los responsables autonómicos.
PontevedraViva también ha contactado con Marcos López y Rodrigo Boyero, de los comités de oficinas de Ence en Navia y en Madrid, que entienden la huelga puesta en marcha por los trabajadores de la fábrica de Lourizán aunque también reconocen comprender la postura del comité de oficinas de Galicia, que preside Ana Cedeira.
Ambos representantes sindicales exponen que, en todo caso, la convocatoria de esta huelga en la fábrica no es la que los arrastra al ERE, como indica el comunicado del comité de oficinas de Galicia.
Señalan que el día 20 comenzará el período de consultas con la empresa y esperan que se les presenten las cuentas con las que ENCE está justificando los despidos que, a día de hoy, califican de "desproporcionados".
Las siguientes jornadas de huelga están previstas para este miércoles 12 y para el sábado 15 de noviembre en el calendario de doce días de paro.
