Este jueves, día 9 de julio, se instalaron las señales de prohibición de circulación a peatones y ciclistas en la PO-11, la mal llamada autovía de Marín, entrando en vigor casi de inmediato este viernes.
El colectivo ciclista Masa Crítica Pontevedra así como la asociación Pedaladas emitieron un comunicado en el que expresan su postura contraria a esta prohibición ya que "supone un perjuicio en la movilidad ciclista".
Desde Masa Crítica abogan por limitar la velocidad a 50 kilómetros por hora, "que sólo supondría incrementar el desplazamiento en dos minutos, mientras se estudiaba y ejecutaba una alternativa segura para peatones y ciclistas."
La prohibición de circulación por la PO-11 supone un incremento en el numero de ciclistas en la conocida como carretera vieja de Pontevedra a Marín, la C-550, por lo que estos colectivos advierten de la peligrosidad de este vial que "no cuenta con arcenes transitables y presenta un numeroso tráfico de vehículos pesados".
Desde Pedaladas y Masa Crítica Pontevedra piden a los conductores de la C-550 que "extremen las precauciones por el presumible aumento de ciclistas en la vía", y muestran su confianza en que la Dirección General de Tráfico (DGT) aumente la densidad de patrullas en esta vía.
De la misma forma esperan que las empresas del complejo industrial Ence-Elnosa avisen a sus transportistas del "aumento de riesgo de atropello" para lo cual intentarán tener una reunión con los responsables de la empresa.
Masa crítica quiere hacer "responsables" las autoridades políticas de cualquier accidente que se produzca "por la irresponsable decisión de trasladar a todos los ciclistas sin antes haber llevado a cabo medidas para aumentar su seguridad".