Masa Crítica pide a ENCE que vigile las conductas de sus transportistas en relación con los ciclistas

Pontevedra
17 de julio 2015

El colectivo le pidió a la empresa Ence que ponga en marcha una campaña informativa para avisar a los 300 transportistas diarios que acuden a la factoría de la pastera en Lourizán de que aumentaron los ciclistas que circulan por la carretera vieja entre Marín y Pontevedra, la misma por la que los camiones acceden a la fábrica, debido al cierre de la PO-11 a las bicicletas

Un camión cargado de madera entrando en la fábrica de Ence en Lourizán
Un camión cargado de madera entrando en la fábrica de Ence en Lourizán / Mónica Patxot

El colectivo ciclista Masa Crítica Pontevedra le ha pedido este viernes a la empresa Ence que ponga en marcha una campaña informativa para avisar a los 300 transportistas diarios que acuden a la factoría de la pastera en Lourizán de que aumentaron los ciclistas que circulan por la carretera vieja entre Marín y Pontevedra, la misma por la que los camiones acceden a la fábrica, debido al cierre de la PO-11 a las bicicletas. La intención es, según explica la asociación, "advertirlos de las situaciones de riesgo en el caso de adelantamiento a grupos de ciclistas de carretera y ciclistas urbanos", así como recordarles la necesidad de respetar la separación mínima de 1,5 metros en los adelantamientos a ciclistas.

Representantes del colectivo trasladaron esta petición a Ence en el transcurso de una reunión celebrada este viernes en la que le propusieron que se cree dentro de la empresa un observador de riesgos en la carretera para vigilar las conductas de los transportistas. Ese observador tendría atribuciones para excluir a los transportistas que tengan conductas de peligro manifiesto.

Masa Crítica asegura que la reunión fue "muy positiva" y, fruto de la misma, empezarán a hacer llegar a Ence material informativo para que pueda difundirlo entre los transportistas. Según indica el colectivo, un responsable de la empresa les trasladó que todas las medidas que piden son potencialmente realizables y estudiarán cuáles serán puestas en marcha.

El colectivo aprovecha para reiterar la urgencia de que sean retirados la hierba, la grava y los cristales que están en el arcén asfaltado y de que se coloquen señales de advertencia ciclistas con la leyenda de obligación de separación lateral de 1,5 metras al adelantar a un ciclista. También reclaman que se cambie el límite de velocidad de 60 kilómetros por hora que hay en la curva del Pazo de Lourizán por una señal de 50.

Además, le recuerdan al Ministerio de Fomento que no está cumpliendo el reglamento que dice que cuando se prohíbe circular las bicicletas por una vía hay que señalizar con un panel el itinerario alternativo. Esto no sucede ni en Marín ni en Pontevedra, por lo que insisten en que los ciclistas sancionados por la DGT en los úlltimos días por circular por la PO-11 fueron denunciados injustamente.