Solo quieren una vida digna y entienden que el mejor camino para conseguirlo es defender un sistema público de pensiones que evite a las personas jubiladas y pensionistas pasar por situaciones económicas complicadas. Con este propósito, un grupo de representantes de la central nacionalista CIG se concentraba este jueves ante la Subdelegación del Gobierno de Pontevedra, al igual que sucedía en el resto de capitales gallegas.
A través de consignas como "Goberno escoita, seguimos en loita", los manifestantes quieren lanzar una llamada de atención al nuevo gobierno del socialista Pedro Sánchez para que lleve a cabo la derogación de las reformas de las pensiones ejecutadas en 2011 y 2013.
Desde el sindicato señalan que las pensiones de Galicia son las más bajas de todo el Estado, hasta el punto de que casi el 60% de ellas se encuentra por debajo del salario mínimo interprofesional. Según los datos que maneja la agrupación nacionalista, la pensión media se encuentra más de 15 puntos por debajo de la media del Estado.
La situación se agrava todavía más en el caso de las mujeres, que suelen contar con una vida laboral más precaria y con lagunas en las cotizaciones. De esta forma, 1 de cada 4 gallegas mayores de 65 años se encuentra por debajo del baremo de pobreza.
Por eso, el colectivo de personas jubiladas y pensionistas de la CIG recuerda al gobierno central la necesidad de crear empleo estable, en condiciones dignas y con salarios justos para, de esta manera, dotar de recursos suficientes al sistema de pensiones para que se establezca como un instrumento social fuerte.