La Guardia Civil denunció a un vecino de Pontevedra que fue sorprendido cuando conducía un furgón-taxi, en servicio de transporte escolar, bajos los efectos de estupefacientes.
La infracción se detectó ayer, sobre las 14 horas, a la altura del kilómetro 5+800 de la carretera N-550, en el municipio de Vilaboa, cuando una patrulla del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Vilaboa, interceptó una furgoneta de transporte escolar que llevaba, en ese momento, tres alumnos.
El vehículo era conducido por un varón de 49 años, que al ser sometido a la prueba de detección de drogas dio resultado positivo indiciario en opiáceos y metanfetaminas.
Ante estas circunstancias, se procedió a la inmovilización provisional del vehículo hasta la llegada de otro conductor alternativo.
El conductor de la furgoneta fue denunciado por una presunta infracción muy grave que, de confirmarse los resultados positivos, conlleva una sanción económica de 1.000 euros y la pérdida de 6 puntos del permiso de conducir.