Técnicos de la Xunta de Galicia están ultimando los detalles del proyecto de rehabilitación de la PO-546, conocida como carretera vieja de Marín, a su paso por Estribela. La administración autonómica estima que su reforma costará cerca de 900.000 euros.
Tras iniciarse su redacción a finales de 2020 y una vez supervisado por la Axencia Galega de Infraestruturas, el proyecto se someterá a información pública después del verano para, a continuación, poder licitar y ejecutar las obras.
Los trabajos tienen como finalidad mejorar la seguridad vial de la PO-546, en el tramo comprendido entre la rotonda de Os Praceres y el límite con Marín. Para ello, explican desde la Xunta, se modificará la sección transversal de la carretera.
Así, se ampliará el ancho de las aceras hasta lograr un mínimo de dos metros, se ampliará la calzada en varios puntos y se repondrá todo el firme.
Ademas, se mejorará la iluminación, se instalarán pasos de peatones sobreelevados, se sustituirán las marquesinas en las paradas de autobuses, se repondrá toda la señalización y se renovarán los elementos de drenaje y los servicios afectados.
La ampliación de la plataforma en diferentes puntos obligará a ejecutar actuaciones "muy complejas", según la Xunta, al existir grandes desniveles. Habrá que construir una estructura en voladizo, un muro de contención, demoler varias edificaciones en ruinas y hacer rellenos de tierra.