El presidente y el vocal de la Federación Provincial de Furanchos mantenían un encuentro este viernes con la directora xeral de Administración Local, Marta Fernández-Tapias y el delegado de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís.
Desde la administración autonómica se les indicó que pueden desarrollar su actividad siempre que cumplan con las medidas higiénico sanitarias establecidas por el gobierno del Estado. Indican que la apertura está permitida desde el 11 de mayo en los locales que realizan su servicio al aire libre y desde el lunes 25 de mayo en los casos en que la actividad gastronómica se realice en un interior.
Según exponen desde la Xunta de Galicia, estos establecimientos cuentan con una singularidad que conlleva una regulación diferente a otros espacios comerciales al tratarse de una actividad tradicional en la que los propietarios venden el excedente de vino de la cosecha propia. En todo caso, desde el ejecutivo gallego señalan que los furancheiros deben de seguir las normas de salud pública marcadas para los establecimientos y locales comerciales, hostelería y restauración durante el estado de alarma.
Los concellos son los titulares de las competencias sobre estos locales y Marta Fernández-Tapias recordó a los representantes del sector que los gobiernos locales son quienes cuentan con la posibilidad de ampliar la temporada 2020 hasta el 31 de julio, en todo caso la apertura de estos locales no puede exceder de los tres meses.
Cada municipio cuenta con un Registro de Furanchos para inscribir a las personas que se dedican a esta actividad y los Concellos son los encargados de vigilar y garantizar que se cumplen las normativas establecidas.