Una vez que el Ministerio de Transportes ha transferido al Concello los tres kilómetros de la N-550 entre Pasarón y Alba, el gobierno municipal de Pontevedra insta a la Xunta de Galicia a que "reactive" la tramitación de la conocida como variante de Alba.
El alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, que con este trámite se cumple con el "único atranco" expresado por la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue, para desbloquear el vial que unirá la N-550 con la PO-531.
"Asinados todos os documentos necesarios", ha explicado Fernández Lores, el ejecutivo pontevedrés confía en que esta actuación se retome lo antes posible.
Tendría que ser, principalmente, con el impulso al estudio de impacto ambiental y la redacción del proyecto constructivo, que deberá incluir el trazado definitivo.
El regidor reconoce que "sei que levará o seu tempo", pero entiende que este nuevo vial está "no bo camiño" y que ha dejado de estar paralizado de manera indefinida.
En la carta remitida a Martínez Allegue, Lores le transmite la "leal colaboración" que mantendrá el Concello con esta obra, para la cual espera que "dea a oportuna orde" para el reinicio de su tramitación.
"Teño a expectativa de que se faga. Estamos falando de dous ou tres anos", ha subrayado el alcalde de Pontevedra.