El alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, anunció este jueves tras la Xunta de Goberno la esperada cesión de un tramo de la estrada N-550 por parte del Gobierno central al Concello.
Se trata de un espacio de la vía de 3,2 kilómetros, que va desde Pasarón hasta la conexión con la PO-225, a la altura del lugar de Touceda, en la parroquia de Alba.
Esta cesión, reivindicada durante años por el gobierno local, permitirá avanzar, según Lores, en tres aspectos fundamentales: la construcción de la variante de Alba, la mejora de la seguridad vial y la integración urbana de la vía.
El alcalde explicó que, al ser una carretera de titularidad estatal, hasta ahora cualquier intervención en su trazado requería autorizaciones previas, lo que dificultaba actuaciones básicas como la instalación de infraestructuras de agua o saneamiento.
Con este cambio, el Concello podrá iniciar un proyecto para mejorar la seguridad viaria y la accesibilidad, así como reducir las velocidades máximas permitidas.
El objetivo es que todo el tramo urbano de la N-550 tenga un límite de 30 km/h, especialmente en zonas de alto tráfico peatonal, como las inmediaciones del campus universitario.
Además, esta cesión facilitará la integración urbanística de la carretera en la ciudad, eliminando restricciones que afectaban a viviendas unifamiliares y nuevas urbanizaciones situadas en un radio de 25 metros de la vía.
El alcalde avanzó que se encargará un proyecto técnico para abordar estas mejoras de forma paulatina, priorizando las actuaciones más urgentes, como la reurbanización de la avenida Compostela, donde se registran velocidades de hasta 80 km/h en una zona con alta afluencia de peatones.
Fernández Lores subrayó que la integración urbana de la N-550 será un proceso "lento" que implicará la participación de iniciativas públicas y privadas, así como la coordinación con el campus universitario y otros agentes.
Sin embargo, avanzó que se realizarán actuaciones inmediatas para reducir las velocidades y mejorar la seguridad viaria. Para ello, se estudiará la instalación de rotondas, badenes o la ampliación de aceras.

ILUMINACIÓN DE LÉREZ Y SU ENTORNO
El Concello adjudicó a la empresa SERGA la instalación de 1.397 luminarias LED en la zona norte de la ciudad, que incluye áreas vinculadas a la parroquia de Lérez, como el barrio do Burgo, el campus universitario, la praza de Pasarón y las inmediaciones de la avenida Médico Ballina y Juan Bautista Andrade.
Este proyecto cuenta con un presupuesto de 1.357.087 euros y reducirá, según el alcalde, la contaminación lumínica, la luz intrusa y el consumo eléctrico, contribuyendo a la eficiencia energética y a la disminución de la huella de carbono.
La empresa adjudicataria asumirá el mantenimiento y la responsabilidad del sistema durante cuatro años.
Fernández Lores destacó que, con esta actuación, el 75% de la ciudad ya contará con iluminación LED. Las únicas áreas pendientes de la modernización lumínica son las parroquias de Tomeza y Salcedo, así como parte del centro este y del casco histórico.