No pueden hacer ni pedidos ni pagos porque la Rede Galega de Kioscos (RGK) se declaró en concurso de acreedores, así se encuentran los vendedores de los quioscos dependientes de Cogami en Pontevedra desde esta mañana. Recibieron un comunicado de la empresa anunciándoles esta medida pero señalándoles que, por el momento, los establecimientos continúan operativos y abiertos al público.
Ante esta decisión empresarial, los empleados que se encontraban en el turno de trabajo decidieron realizar una concentración dentro de su período de descanso para realizar un cierre simbólico de los quioscos y mostrar la disconformidad con las formas y el fondo de las medidas adoptadas por la RGK.
Isabel Veiga, representante de los trabajadores en Pontevedra, indicaba que en la ciudad el negocio es viable y que, en las últimas horas, se han puesto en marcha para buscar alguna fórmula que les permita continuar manteniendo sus puestos de trabajo. Veiga afirmaba que a pesar de que, tiempo atrás, se notó el descenso de clientes, en los últimos meses la trayectoria de ventas ha sido ascendente.
Señaló que la empresa ya no había renovado contratos temporales y que, en la actualidad, tan solo siete trabajadores se encuentran operativos en la ciudad. Cuentan con edades que superan los 40 años y con una antigüedad de entre cinco y nueve anualidades.
El miércoles 5 mantendrán una reunión informativa, convocada por el sindicato UGT, en el que analizarán los datos relativos a su situación laboral y a las cuentas económicas de la empresa. "Temos un vacío de información. Estamos perdidos, vacíos de información. Cremos que podemos defender o soldo e o prato de cada familia, isto non é para facerse rico", explicó Isabel Veiga.