La calle Celso Emilio Ferreiro, una arteria que sirve de puerta de entrada al campus universitario de Pontevedra y nexo de unión para miles de estudiantes a diario, se ha convertido en el centro de las críticas de usuarios por el mal estado de las aceras.
Personas que utilizan esta vía lamentan el "abandono sistemático" por parte de la administración al entender que el actual estado supone un riesgo real para la integridad física de los peatones.
Esta zona de A Xunqueira, que alberga la Escuela Oficial de Idiomas (EOI), así como diversos centros de educación primaria y secundaria, presenta baldosas levantadas, rotas o directamente hundidas por la irregularidad del terreno.

La situación se agrava con las inclemencias meteorológicas. La falta de un mantenimiento adecuado provoca que, en los puntos donde el firme ha cedido, se formen grandes bolsas de agua que dificultan el paso, según las personas afectadas.
La queja ciudadana pone especial énfasis en los problemas que supone caminar por esta zona para personas invidentes o con movilidad reducida.

Un usuario afirma que "las personas con movilidad reducida o que andan con muletas no se caen a propósito; es el estado del pavimento el que ayuda a que esto suceda".
También reclaman una mejora en el estado de los contenedores de basura, más plazas reservadas para vehículos de personas con discapacidad en este entorno educativo y puntos de recarga para vehículos eléctricos.
El Concello de Pontevedra ya avanzó a principios de este año que está prevista una reordenación de todo el entorno al campus con la creación de un nuevo acceso rodado hacia A Xunqueira, posiblemente mediante una rotonda, para aliviar el acceso por la avenida de Compostela.
