Un pontevedrés debe pagar una multa de 160 euros e indemnizar a otro hombre pagándole 270 euros y unas gafas dañadas por haberle agredido durante una discusión iniciada cuando ambos paseaban a sus perros.
El acusado y su víctima estaban con sus perros en la plaza Veiga da Eira, en el barrio de Campolongo, cuando ocurrieron los hechos.
El acusado llevaba a su perro suelto, sin correa, y el otro hombre llevaba al suyo atado.
El perro del acusado se acercó al del otro hombre y se enzarzaron entre ellos. Viendo la escena, el dueño del otro animal le gritó al acusado: "ata a tu perro".
Ante la imposibilidad de coger al perro, el dueño del perro atado concluyó con darle una patada al can suelto del acusado. Como respuesta, el acusado le dio un manotazo en la cara, haciendo que sus gafas se cayesen al suelo y se fracturasen.
La víctima tuvo que comprar unas gafas nuevas, valoradas en 175 euros, y acudió a un centro de salud, en el que apreciaron que tenía una contusión facial simple. Tardó enre 5 y 7 dáis en curarse y no le quedó ninguna secuela.
El acusado llevó a su perro al veterinario porque presentaba dolor en la zona escapular e inflamación en la zona latero-craneal del hemitórax y una leve cojera. Tuvo que tomar antiinflamatorio y reposo, dándole el alta 10 días después.
Los hechos ocurrieron sobre las 20.40 horas del 21 de diciembre de 2023 y llegaron a juicio al Juzgado de Instrucción número 2 de Pontevedra con los dos implicados acusados, si bien el juez decidió condenar solo al acusado y absolver al otro hombre, al que le atribuían un delito de maltrato animal.
En esa primera sentencia, el acusado fue condenado por un delito leve de lesiones y él recurrió, de modo que el caso llegó a la sección segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra.
La Audiencia desestimó el recurso y confirmó la sentencia y la condena del acusado.