Paralizan la entrada en prisión de Ana y Tamara hasta que se resuelva su petición de indulto

Pontevedra
05 de julio 2014

Así lo han confirmado a PontevedraViva las propias trabajadoras. La ejecución de la sentencia se paraliza, tal y como habían solicitado las pontevedresas a través de sus abogados, hasta que se resuelva la petición de indulto, entregada en el Ministerio de Justicia el pasado 11 de junio. Será el Consejo de Ministros el que deba decidir si concede este indulto

Ana y Tamara en una concentración en la que se solicita su indulto Mónica Patxot

Ana Outerelo y Tamara Vidal, las dos trabajadoras condenadas a tres años de cárcel por su participación en un piquete, no tendrán que entrar en prisión el próximo lunes. Era el día en el que se acababa el plazo marcado para la ejecución de la sentencia, ordenada por el Juzgado de lo Penal de Pontevedra. Pero una resolución judicial que les llegó durante la tarde de este viernes paraliza este desagradable trámite.

Así lo han confirmado a PontevedraViva las propias trabajadoras. La ejecución de la sentencia se paraliza, tal y como habían solicitado las pontevedresas a través de sus abogados, hasta que se resuelva la petición de indulto, entregada en el Ministerio de Justicia el pasado 11 de junio. Será el Consejo de Ministros el que deba decidir si concede este indulto.

"Estamos contentas, pero contenidas porque lo que realmente nos va a salvar es la resolución del indulto", explica Ana Outerelo. En todo caso, celebra que "estamos viendo que está primando la cordura". Reconoce que todo este proceso está siendo una pesadilla para ellas, de ahí que pida al Gobierno "prontitud" a la hora de resolver la petición de indulto "porque esto es muy agotador".

Agradecidas por la movilización social que ha habido en Pontevedra ante su caso, Ana y Tamara esperan que todo se resuelva cuanto antes. Además de las 86.000 firmas que se han reunido ya a través de la plataforma change.org y las numerosas concentraciones y muestras de apoyo ciudadano desde que se conoció la sentencia, ambas han logrado que su petición de indulto haya sido apoyada, entre otros, por el Parlamento gallego y la propia Fiscalía. 

Los hechos se remontan a febrero de 2010 cuando en plena huelga por la negociación del convenio colectivo de las instalaciones deportivas un piquete de sesenta trabajadores y sindicalistas se concentró ante la piscina olímpica de Ponte Muíños. Durante la intervención del piquete se tiñó la piscina de verde y el traje del gerente se vio salpicado por el líquido colorante.

El Tribunal de Primera instancia consideró que estas dos trabajadoras de la piscina de Campolongo eran autoras de este acto y las condenaba a seis meses de prisión y a una multa por los daños causados. Fiscalía recurrió este fallo ante la Audiencia solicitando la pena máxima y el Tribunal aceptó el recurso y condenó a 3 años de prisión a las dos pontevedresas, una sentencia considerada "desproporcionada" por los sindicatos desde el primer momento.