Durante un control rutinario de vigilancia en la avenida de Lugo, la Policía Local de Pontevedra detectó un patinete eléctrico circulando de forma irregular que llamaba la atención por su velocidad.
Al interceptar el vehículo e identificar al conductor, los agentes comprobaron que el patinete, aunque contaba con el certificado y la homologación propios de un Vehículo de Movilidad Personal (VMP), había sido modificado para superar los límites legales establecidos.
Las inspecciones revelaron que el vehículo alcanzaba velocidades de hasta 65 km/h, muy por encima del máximo permitido de 25 km/h para este tipo de patinetes.
Esta alteración, más allá de suponer un riesgo evidente para la seguridad viaria, hace que el vehículo pierda la consideración legal de VMP.
Como consecuencia, la Policía Local procedió a la inmobilización del patinete y a su traslado a las dependencias policiales, junto con la interposición de una denuncia administrativa al conductor.
Desde la Policía Local recuerdan que manipular un VMP, especialmente cuando se incrementa su potencia o velocidad, no sólo es una infracción de la normativa de tráfico, sino que también supone un peligro serio para quien circula con él y para el resto de usuarios de la vía.
La nueva regulación en materia de movilidad personal, en vigor desde enero de 2026, refuerza estas medidas y ahora es obligatorio que todos los VMP estén registrados administrativamente, cuenten con un seguro de responsabilidad civil y exhiban un sistema de identificación mediante etiqueta o placa visible, conforme a las especificaciones técnicas estatales.
El incumplimiento de estos requisitos no sólo puede impedir que el vehículo circule legalmente, sino que también da lugar a medidas cautelares como su inmobilización, tal como sucedió en este caso.