El sector turístico de Poio ha registrado un mes de julio histórico, con una ocupación media del 71%, que supone un crecimiento de 7 puntos respecto a 2024 y de 10 puntos en relación a 2023. Así lo confirmó la concejala de Turismo, Rocío Cochón, quien destacó además que este aumento se produjo en un contexto de incremento de las plazas de alojamiento disponibles.
La primera quincena del mes registró un 67% de ocupación, mientras que en la segunda se alcanzó el 75%, cifras superiores a las de los dos últimos años en los mismos periodos.
Cochón también puso en valor el auge de otras actividades, como el turismo náutico, las rutas xacobeas y las visitas a la Casa-Museo de Colón. El Puerto Deportivo de Combarro, con más de 300 amarres, tuvo un 97% de ocupación en julio y ya cuelga el cartel de 'completo' para agosto, coincidiendo además con la celebración del Encuentro Náutico del centenario Irish Cruising Club.
En cuanto a las rutas del Camino de Santiago que pasan por el municipio, más de 1.000 peregrinos sellaron su Compostela en el consistorio o en el Monasterio, procedentes de todas las comunidades autónomas y de medio centenar de países de los cinco continentes. En algunos días, la cifra superó el centenar de caminantes.
La Casa-Museo de Colón recibió 150 visitantes en julio, un tercio de ellos extranjeros, con presencia de académicos y de países como Estados Unidos, Noruega, Argentina o Brasil, interesados en la teoría del Colón gallego.
Por su parte, las oficinas de turismo del Casal de Ferreirós (San Salvador) y la Escuela del Campo (Combarro) atendieron a más de 2.000 personas, con un creciente porcentaje de visitantes extranjeros.
La edil subrayó que el turismo de Poio atraviesa "su mejor momento", no solo en temporada alta sino también el resto del año, con más internacionalización, diversificación y desestacionalización. No obstante, insistió en que el auge debe ser compatible con "garantizar la calidad de los servicios y la calidad de vida de los residentes", y que el gobierno local seguirá velando por el cumplimiento de las normas para favorecer "la mejor convivencia entre la actividad turística y el vecindario".
Por último, desde el Concello recordaron que durante el mes de julio, la Oficina de Turismo del Casal de Ferreirós incorporó a una nueva técnica gracias a una subvención de 7.000 euros de la Deputación de Pontevedra. Además, se renovó la señalética y los elementos visuales, adaptándolos a la nueva imagen de marca de Turismo Rías Baixas, red a la que está adscrita la oficina.