La Policía Local de Pontevedra finalizó el pasado 23 de noviembre su campaña específica de vigilancia y control de vehículos de movilidad personal (VMP) y bicicletas, desarrollada entre los días 17 y 23 del mismo mes. Durante la semana de supervisión, los agentes controlaron cerca de un centenar de estos vehículos, proponiendo para sanción a un total de 20 usuarios.
El balance revela un reparto equitativo de infracciones: diez sanciones para usuarios de VMP y diez para ciclistas. La infracción más habitual fue la circulación por la acera, una práctica detectada en 5 VMP y 6 bicicletas, pese a estar expresamente prohibida por la normativa de tráfico.
El resto de sanciones se distribuyeron del siguiente modo: dos positivos en drogas entre ciclistas, cinco sanciones a conductores de VMP por no respetar la señalización, una sanción a un ciclista por el uso del teléfono móvil y otra por circular con auriculares.
Desde el Concello se remarca la importancia de reforzar la seguridad vial y de que todos los usuarios conozcan las normas de circulación y las limitaciones de cada tipo de vehículo. Además, la Policía Local mantiene habilitado un correo de atención para resolver dudas sobre el uso de VMP y bicicletas.
La movilidad urbana vivirá un giro importante a partir del 2 de enero de 2026, cuando entren en vigor las nuevas medidas de la Dirección General de Tráfico destinadas a reforzar la seguridad de los peatones y ordenar el uso de patinetes, bicicletas y otros vehículos ligeros.
La principal novedad es que los patinetes eléctricos pasarán a tener obligaciones muy similares a las de cualquier vehículo a motor. La Ley 5/2025, ya publicada en el BOE, exige que todos los que entren en la categoría de vehículo personal ligero (VPL) cuenten con seguro obligatorio y estén inscritos en el Registro de Vehículos de la DGT, con su correspondiente etiqueta identificativa. La sanción por incumplirlo puede llegar a los 1.000 euros.
Por primera vez, la norma define con claridad qué es un VPL que describe como vehículos de una plaza, con uno o más motores eléctricos y que circulen entre 6 y 25 km/h si pesan menos de 25 kilos, o entre 6 y 14 km/h si los superan. Es decir, prácticamente la totalidad de los patinetes eléctricos actuales. La DGT también pone coto a las modificaciones ilegales que permiten a algunos usuarios alcanzar más de 60 km/h y apunta que cualquier patinete que exceda las características técnicas quedará fuera de circulación.
La visibilidad será otra pieza clave. Los patinetes deberán llevar las luces encendidas siempre, y los repartidores —ya sea a pie de pedal, en patinete o en moto— tendrán que usar chaleco reflectante en todo tipo de vías. Además, los coches tendrán prohibido parar o aparcar junto a los pasos de cebra, para facilitar la visibilidad del peatón.
La reforma también introduce cambios para otros usuarios, entre otros, que los ciclistas deberán llevar siempre casco, sin excepciones médicas; podrán, eso sí, circular en paralelo por el arcén. Los patinetes y demás VMP no podrán usar los carriles VAO, una infracción que costará 200 euros. Y se aclara que los dispositivos de movilidad personal que avancen a velocidad de peatón por movilidad reducida serán considerados como tal.
Otra de las grandes novedades llega al uso del cinturón de seguridad. Profesores de autoescuela, taxistas y repartidores deberán abrochárselo también en ciudad, algo que hasta ahora no era obligatorio. Solo se mantienen exentos los ocupantes de vehículos de emergencia y los menores de 1,35 metros que viajen en taxi, siempre en los asientos traseros.