La Policía Local de Pontevedra cierra su campaña de control a VMP y bicicletas con 20 sanciones

Pontevedra
01 de diciembre 2025

La movilidad urbana vivirá un giro importante a partir del 2 de enero de 2026, cuando entren en vigor las nuevas medidas de la Dirección General de Tráfico

Patinete eléctrico Mónica Patxot

La Policía Local de Pontevedra finalizó el pasado 23 de noviembre su campaña específica de vigilancia y control de vehículos de movilidad personal (VMP) y bicicletas, desarrollada entre los días 17 y 23 del mismo mes. Durante la semana de supervisión, los agentes controlaron cerca de un centenar de estos vehículos, proponiendo para sanción a un total de 20 usuarios.

El balance revela un reparto equitativo de infracciones: diez sanciones para usuarios de VMP y diez para ciclistas. La infracción más habitual fue la circulación por la acera, una práctica detectada en 5 VMP y 6 bicicletas, pese a estar expresamente prohibida por la normativa de tráfico.

El resto de sanciones se distribuyeron del siguiente modo: dos positivos en drogas entre ciclistas, cinco sanciones a conductores de VMP por no respetar la señalización, una sanción a un ciclista por el uso del teléfono móvil y otra por circular con auriculares.

Desde el Concello se remarca la importancia de reforzar la seguridad vial y de que todos los usuarios conozcan las normas de circulación y las limitaciones de cada tipo de vehículo. Además, la Policía Local mantiene habilitado un correo de atención para resolver dudas sobre el uso de VMP y bicicletas.

La movilidad urbana vivirá un giro importante a partir del 2 de enero de 2026, cuando entren en vigor las nuevas medidas de la Dirección General de Tráfico destinadas a reforzar la seguridad de los peatones y ordenar el uso de patinetes, bicicletas y otros vehículos ligeros.

La principal novedad es que los patinetes eléctricos pasarán a tener obligaciones muy similares a las de cualquier vehículo a motor. La Ley 5/2025, ya publicada en el BOE, exige que todos los que entren en la categoría de vehículo personal ligero (VPL) cuenten con seguro obligatorio y estén inscritos en el Registro de Vehículos de la DGT, con su correspondiente etiqueta identificativa. La sanción por incumplirlo puede llegar a los 1.000 euros.

Por primera vez, la norma define con claridad qué es un VPL que describe como vehículos de una plaza, con uno o más motores eléctricos y que circulen entre 6 y 25 km/h si pesan menos de 25 kilos, o entre 6 y 14 km/h si los superan. Es decir, prácticamente la totalidad de los patinetes eléctricos actuales. La DGT también pone coto a las modificaciones ilegales que permiten a algunos usuarios alcanzar más de 60 km/h y apunta que cualquier patinete que exceda las características técnicas quedará fuera de circulación.

La visibilidad será otra pieza clave. Los patinetes deberán llevar las luces encendidas siempre, y los repartidores —ya sea a pie de pedal, en patinete o en moto— tendrán que usar chaleco reflectante en todo tipo de vías. Además, los coches tendrán prohibido parar o aparcar junto a los pasos de cebra, para facilitar la visibilidad del peatón.

La reforma también introduce cambios para otros usuarios, entre otros, que los ciclistas deberán llevar siempre casco, sin excepciones médicas; podrán, eso sí, circular en paralelo por el arcén. Los patinetes y demás VMP no podrán usar los carriles VAO, una infracción que costará 200 euros. Y se aclara que los dispositivos de movilidad personal que avancen a velocidad de peatón por movilidad reducida serán considerados como tal.

Otra de las grandes novedades llega al uso del cinturón de seguridad. Profesores de autoescuela, taxistas y repartidores deberán abrochárselo también en ciudad, algo que hasta ahora no era obligatorio. Solo se mantienen exentos los ocupantes de vehículos de emergencia y los menores de 1,35 metros que viajen en taxi, siempre en los asientos traseros.