La reforma urbana llega a Mollabao. El Concello de Pontevedra ha presentado hoy un estudio para humanizar el primer tramo de la PO-546, la carretera vieja a Marín, entre la rotonda de Fernández Ladreda y el puente del tren, a la altura del aparcamiento disuasorio, un proyecto que incluirá una nueva conexión con la avenida de Marín, en Beiramar.
El edil de Ordenación do Territorio, César Mosquera, ha explicado este miércoles los detalles de este proyecto, valorado inicialmente en cerca de 3 millones de euros.
Este tramo de la PO-546, de unos 600 metros, adoptará la misma solución que el resto de la calle Rosalía de Castro, desde la Audiencia de Pontevedra. Así, el vial pasará a contar con un único carril de salida de la ciudad, se ampliarán las aceras, se instalarán medidas de calmado de tráfico y se reordenarán los aparcamientos.
Para poder restringir la circulación, el Concello necesitaba facilitar una nueva conexión entre esta carretera y la avenida de Marín, para dar continuidad al tráfico que llegaba desde Pontemuíños, Lourizán y Marín, buscando acceder al centro de la ciudad.
Después de barajar varias opciones, el gobierno municipal se ha decantado por la creación de un nuevo vial que, partiendo de una rotonda de nueva construcción en la PO-546, atravesará la parcela de Costas que se usa como aparcamiento disuasorio -en donde habitualmente se instalan los circos- y conectará con la avenida de Marín.
En principio sería una calle de doble sentido, que sustituirá al vial de tierra que existe actualmente y que se encuentra en muy mal estado, y permitiría "permeabilizar" la circulación en esta zona, según ha señalado Mosquera.
Esta actuación incluirá, además, la reforma integral del actual aparcamiento disuasorio, que sería rehabilitado y reordenado. También se pretende incluir en el proyecto el aprovechamiento de los terrenos situados bajo el puente de la autopista y la reforma de la calle Simón Bolivar, que da acceso a la Casa del Mar.
Este proyecto necesita del visto bueno de Costas, que según el Concello ya lo habría autorizado verbalmente, y de la Xunta de Galicia que, como titular de la PO-546, tendría que transferir el primer tramo de la carretera a la administración municipal, algo para lo que el gobierno gallego ya ha mostrado su disposición.