Reclaman una inspección ambiental en ENCE tras las denuncias de los vecinos de Lourizán por ruidos

Pontevedra
17 de febrero 2026

Los informes técnicos acreditan que se han incrementado las molestias para los vecinos tras las obras realizadas en 2018 y advierten de que se están incumpliendo las medidas de protección acústica

Fábrica de ENCE en Lourizán

El gobierno municipal de Pontevedra ha reclamado este martes a la Xunta de Galicia que realice una "inspección ambiental" en el complejo industrial de Ence en Lourizán ante la "constante recepción" de denuncias presentadas por los vecinos.

En sus quejas, según ha explicado el responsable del área municipal de urbanismo, Alberto Oubiña, residentes en Lourizán, alertan sobre un exceso de ruido alrededor de la fábrica.

El Concello remitirá estas reclamaciones a la Consellería de Medio Ambiente ante la "imposibilidade técnica" que tiene la administración local para medir la contaminación acústica que se puede producir en un complejo de carácter supramunicipal.

Los informes técnicos elaborados, sin embargo, sí acreditan que se han incrementado las molestias para los vecinos tras las obras realizadas en el año 2018 y advierten de que se están incumpliendo las medidas de protección acústica.

La complejidad de la situación, concluyen los técnicos, radica en la existencia de un "conglomerado de ruidos" en la zona, al mezclarse la actividad de la propia fábrica, el tráfico pesado de camiones, el paso del tren al puerto o la circulación de coches.

Desde aquella intervención en 2018, según este informe, se registran cada vez más denuncias y Oubiña lamenta que, a pesar de que la prórroga a Ence estaba vinculada a disminuir los ruidos, la situación ha ido empeorando.

"Non nos consta que, tras numerosas visitas de inspección ao recinto fabril, existan novas pantallas vexetais significativas que aminoren a contaminación acústica ou que se puxeran en práctica estas medidas", ha denunciado el edil del BNG.

El expediente trasladado a la Xunta incluye denuncias acumuladas desde 2018 en adelante, por lo que el gobierno municipal confía en que la Xunta, como organismo competente, realice las comprobaciones necesarias para resolver esta situación.

Oubiña ha recordado que los límites legales están fijados en 70 decibelios en horario diurno y 60 en nocturno y ha invitado a acudir a la zona a comprobar este problema "e veremos se efectivamente son 60, 70 ou incluso máis os ruídos que a veciñanza ten que soportar".

A este respecto, ha advertido de que incluso así el ruido transmitido al interior de las viviendas próximas a la factoría podría ser superior al que se perciba en la calle.