La refinanciación de Pepe Vieira no afecta a la concesión del restaurante del Museo

Pontevedra
14 de febrero 2026

Vieira ha iniciado proceso judicial de un acuerdo con entidades financieras para reestructurar préstamos

Churrasquería Varela de Pepe Vieira Mónica Patxot

El presidente de la Deputación, Luis López, afirmó que la situación financiera de la empresa Pepe Vieira no tiene impacto alguno en la concesión administrativa del restaurante del Museo de Pontevedra, conocido como Ultramar, cuya gestión ha sido recientemente adjudicada de nuevo a su empresa.

"Non afecta. Desde o momento que hai un procedimento administrativo, que sacamos dunha concesión do coñecido como Ultramar, que é do Museo de Pontevedra, aí preséntase quen quere e logo, pois hai que cumprir uns requisitos para chegar á fase de adxudicación definitiva e el os cumpliu", manifestó López.

El presidente provincial subrayó que se trata de "un expediente inmaculado o que permite a adxudicación a Pepe Vieira".

López defendió además la trayectoria del cocinero, al que definió como "un referente da nosa cociña", y destacó que contar con chefs de su nivel "nos posiciona como un territorio polo cal moitos nos elixen, pola súa gastronomía".

La empresa Pepe Vieira S.L.U. ha iniciado un procedimiento judicial para formalizar un acuerdo de refinanciación de su deuda con entidades bancarias.

Tras aproximadamente un año de negociaciones discretas con los bancos, esta semana presentó la documentación en el juzgado con el objetivo de dotar de seguridad jurídica al nuevo calendario de pagos, por el que se amplía el número de años reduciendo la cantidad de las cuotas. Mientras se formaliza el plan, todos sus negocios continúan operando con normalidad.

Este grupo empresarial ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años. Bajo el paraguas de Pepe Vieira S.L.U. operan el restaurante gastronómico en Raxó con dos estrellas Michelin, el hotel de naturaleza anexo inaugurado en 2023, el restaurante Ultramar en el Museo, la churrasquería Varela en el centro de Pontevedra y el Pazo da Buzaca, en Moraña, destinado principalmente a la celebración de eventos.

Estos dos últimos proyectos registraron sobrecostes que obligaron a recurrir a financiación bancaria a corto plazo.