Ence ha iniciado este jueves en Madrid las negociaciones formales del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a la fábrica de Lourizán en Pontevedra y a las oficinas centrales de Galicia, Madrid y Navia.
La compañía asegura que su objetivo es alcanzar un acuerdo tras comunicar a la representación sindical toda la documentación justificativa del proceso.
Según la empresa, tras registrar cuatro trimestres consecutivos de pérdidas, Ence ha puesto en marcha un Plan de Eficiencia y Competitividad para el periodo 2025-2027, que conlleva la incorporación de inteligencia artificial y la automatización de procesos, así como la racionalización de la estructura operativa.
Esto supondrá una reducción progresiva de la plantilla hasta 2027, todo ello acompañado de inversiones previas en automatización y mejoras, especialmente en la fábrica de Pontevedra.
En paralelo a este plan, Ence sostiene que ha invertido cerca de 220 millones de euros en su centro de Pontevedra desde 2015, incluyendo 120 millones en el proyecto “Pontevedra Avanza” y 75 millones en los últimos cinco años.

EL COMITÉ MANTIENE LA HUELGA
Frente a esta posición empresarial, el comité de empresa muestra su preocupación y escepticismo ante el proceso.
Omar Vázquez, secretario del comité de empresa de Ence, ha afirmado que ha sido una reunión protocolaria, en la que se entregó la documentación que analizarán en el comité y también por parte de los asesores sindicales.
Se ha conformado una comisión conjunta para los cuatro centros de trabajo, que "desde el comité de Pontevedra no consideramos adecuada y que reclamaremos por la vía pertinente".
Se mantienen las jornadas de huelga de este viernes 21 y del sábado 22. Admiten que se mantendrá la huelga el tiempo que sea necesario "porque el conflicto se va a prolongar en el tiempo".
Respecto a los argumentos que realiza la empresa, Vázquez añade: “Hablan de objetivos de acuerdo y de voluntad de negociación, pero seguimos percibiendo una voluntad de imposición de estos despidos, que afectan a 57 trabajadores en los cuatro centros, e incluso encontramos dificultades para defender la representación laboral".
"Siguen hablando de inteligencia artificial y automatización, que suena bien, pero no consta que esa sea realmente la justificación del ERE. Ahora admiten que amortizar puestos exige inversiones previas, cuando lo que querían era un cheque en blanco sin compromisos. Sobre las inversiones realizadas, nos parece propaganda para cualquiera que conoce mínimamente la fábrica o trabaja en ella", expone Omar Vázquez.
El comité está evaluando la documentación entregada y prevé emitir un comunicado a la plantilla en los próximos días.
A las 12.00 horas de este viernes tienen previsto acercarse hasta el edificio de la delegación de la Xunta de Galicia en Campolongo para reclamar la intervención del gobierno autonómico en este conflicto laboral.
