Las obras de urbanización integral de la avenida de Lugo se va a retrasar para que no se vea afectada la campaña de ventas de Navidad. El teniente de alcalde, Antón Louro, pactó con los comerciantes el comienzo de los trabajos para mediados del mes de enero en el transcurso de una visita realizada a la zona este viernes.
Se trata de la actuación urbana de mayor presupuesto del actual mandato municipal, con un importe de 1,1 millones de euros. Estarán a cargo de la empresa Eiriña, que envió a sus representantes a la reunión con los comerciantes.
Louro destacó que las obras no provocarán excesivas molestias, al tratarse de una calle muy ancha y que permite trabajar con comodidad. Además, destacó que el plazo de ejecución inicial de 12 meses fue reducido a solo 5,3 meses, por lo que las obras estarán terminadas a principios del próximo verano.
El espíritu del proyecto está en el intento de embellecer una entrada importante al centro urbano y que ahora presenta un aspecto totalmente inapropiado. Uno de los principales objetivos es dignificar unas aceras muy deterioradas y ordenar adecuadamente el aparcamiento.
Las obras abarcan un tramo de cerca de 300 metros de calle, comprendido entre las rotondas de la serrería y de San Mauro. Ambas rotondas serán ampliadas y completamente remodeladas, construyendo también nuevas aceras para garantizar la movilidad peatonal a su alrededor.
En la avenida de Lugo se mantendrán los dos carriles de circulación en ambos sentidos y sendos cordones de aparcamiento en batería. El lado derecho (sentido centro urbano) tendrá carácter de bulevard con un ancho de unos 10 metros y dos filas de árboles. El pavimento estará terminado en hormigón negro. El lado izquierdo será pavimentado en losa de color naranja y una anchura de tres metros.
Los servicios y tubos enterrados serán completamente renovados para garantizar una durabilidad mínima de 25 años y evitar así averías en la red actual, obsoleta y deficiente.