Hay personas que entienden el arte de vender como una mera transacción. Y luego está Mar. En su tienda de manualidades, en la calle Joaquín Costa, no solo se despachan pinceles o juguetes: se descifran silencios. Porque Mar tiene ese don raro y precioso de leer entre dudas, de entender lo que buscas, aunque a veces, el que escribe no sepa muy bien lo que quiere. Y acierta.
Quizá sea porque, como a mí, le gusta hablar. Pero no de cualquier manera. Lo suyo es conversación con alma, de la que se enreda entre rollos de papel de scrapbooking y cajas de acrílicos, y acaba iluminando el día. Con ella, cada compra es también un rato de charla, una complicidad compartida, una sonrisa inevitable al cruzar la puerta.
Y aunque es su energía la que parece dar forma a todo, nunca está sola. A su lado, siempre, Guillermo —cómplice dentro y fuera del mostrador— acompaña con su ritmo tranquilo y cercano que hace de Arte Manualidades mucho más que una tienda.
Mar Golpe no solo vende materiales: crea momentos. Y por eso, cuando sales de allí, llevas algo más que una bolsa en la mano: ganas de volver.
- Dime una pregunta que no te guste que te hagan.
Ninguna. Bueno, de cintura para abajo no contesto.
- ¿Cómo es tu relación con Pontevedra?
De nacimiento. Me gusta mucho. No concibo vivir en otra ciudad.
- ¿Cómo te definirías?
Creo que soy honesta y familiar.
- ¿Generación baby-boom, X o millennial?
Soy de la generación del Baby-boom y además me identifico con ella.
- ¿Cuáles dirías que son las características de tu generación?
Somos la mejor generación. Tuvimos juguetes, salimos, no tuvimos carencias. Pudimos hacer de todo sin las carencias de nuestros padres ni los excesos de la generación siguiente.
- ¿Cuándo empezaste en el sector?
Pues Guillermo necesitaba a alguien que le echase una mano con la tienda en un momento en el que yo estaba buscando trabajo, así que entré a trabajar con él.
- ¿Cómo ha cambiado a lo largo de estos años?
La clientela ahora conoce mejor el producto. No gastas tanta saliva para vender porque la gente viene buscando lo que ha visto en redes sociales. Ya sabe qué hacer y cómo hacerlo. Eso tiene una contrapartida y es que tienes que estar permanentemente actualizándote para estar al día.
-Teniendo el local frente a uno de los principales colegios de la ciudad, ¿cómo afrontáis los inicios de curso?
Pues para nosotros no es tan relevante el inicio del curso escolar, como sí lo es el comienzo de la universidad. Tener la Facultad de Bellas Artes en Pontevedra es un revulsivo para todo el sector.
- ¿Qué es la amistad?
Algo muy difícil. Ceder, paciencia…
- Si pudieses viajar en el tiempo, ¿irías al pasado o al futuro?
Al futuro. Me gustaría ver mi calle dentro de 100 años.
- Dime una canción que te emocione.
Pues cualquiera de Iván Ferreiro.
- ¿Frío o calor?
Calor.
- ¿Qué hay después de la vida?
Algo difícil de verbalizar.
- ¿El último capricho que te hayas dado?
Una cena con mis hijos.
- ¿Cuándo dijiste por última vez “te quiero”? ¿a quién?
Hoy a mi sobrino que está de cumpleaños, aunque soy más de hacer que de decir.
- ¿A quién te gustaría ver en esta sección?
A Chema Vales, un maquetista extraordinario.
- Y, por último, ¿qué vas a hacer en cuanto termine esta entrevista?
Cerrar la tienda.
Para Mar, Pontevedra sabe a vino, huele a lluvia, es de color ocre y suena a árboles agitados. Definitivamente, Mar Golpe siente Pontevedra.
EL CUESTIONARIO
− Nunca salgo de casa sin… pintar los labios.
− En mi nevera siempre hay… agua y cervezas.
− En mi armario destaca… la cantidad de pantalones.
− La edad es… lo que siempre llega antes que la sabiduría.
− Siempre fui el ojo derecho de… no sabría decirte.
− Pontevedra tiene alma de… hogar para las familias.
− Creo en… la vida.
− El año que marcó mi vida fue… uno que aún no llegó.
− El mejor regalo que me pueden hacer es… invitarme a una caña.
− Mi lugar en el mundo es… cerca de mis hijos y de Guillermo en el mar.
− Si no pudiese vivir en Pontevedra viviría en… algún lugar cerca del mar.
− Mi momento favorito del día es… cuando llego a casa por la noche.
− A Pontevedra… le falta mucha marcha.