En las últimas décadas, diversos estudios científicos han demostrado que un consumo regular de brásicas (grelos, berzas, repollo, coliflor o brécol) contribuye a reducir el riesgo de padecer determinadas enfermedades debido a la presencia de compuestos bioactivos y de compuestos antioxidantes.
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en el marco de la tesis doctoral realizada por Tamara Sotelo en la Misión Biológica de Galicia, en la parroquia pontevedresa de Salcedo, ha avanzado en el conocimiento de los genes implicados en la síntesis y regulación de compuestos biosaludables en las brásicas y ha observado que las hojas de estos cultivos poseen mayor capacidad antioxidante y los brotes mayor concentración de glucosinolatos.
Estos resultados abren, por tanto, nuevas posibilidades para los programas de mejora genética de las brásicas, tradicionalmente dirigidos a conseguir cultivos más productivos y resistentes a enfermedades y que ahora, también, pueden dirigirse a conseguir cultivos más saludables.
La tesis de esta joven de Bueu obtuvo la calificación de sobresaliente cum laude y recibió una mención internacional.