La Audiencia de Pontevedra ha condenado a 20 años de cárcel a Florian Rama, el hombre de origen albanés que mató a puñaladas en 2019 a Soufian Mraha, un joven de 25 años, en las inmediaciones de un local de copas de Salceda de Caselas.
El tribunal, de acuerdo con el veredicto del jurado que decretó por unanimidad que Rama era culpable de un delito de asesinato con alevosía, le ha impuesto además elevadas indemnizaciones a los padres y a los hermanos de la víctima.
Así, deberá pagar 70.175 euros a cada uno de los dos progenitores, mientras que cada hermano recibirá 24.836 euros.
En la sentencia, los magistrados destacan que el jurado vio acreditado que Soufian Mraha falleció por las heridas que le causó el arma blanca al perforarle el corazón.
Además, fundamentaron la alevosía en la "sorpresividad" del ataque, que estuvo dirigido a zonas vitales, y la falta de oportunidades de defensa de la víctima.
La jueza redactora de la sentencia explica que, en este caso, el tribunal del jurado "no ve suficientemente motivado el ensañamiento" por el tipo de heridas sufridas por la víctima y la inmediatez de las mismas y del propio fallecimiento.
El tribunal señala que el grado de culpabilidad "es el máximo en este caso", pues subraya que es "absolutamente desproporcionado" que Florian Rama matara al joven cuando el supuesto detonante fue haberle tirado una copa minutos antes en un local de ocio.
De esta forma, los magistrados recalcan que la víctima no concurrió "en ningún caso y ni siquiera mínimamente", a la provocación del acusado, que traía ya de casa un arma blanca "y no dudó en utilizarla en cuanto tuvo ocasión".
En la resolución, destacan las declaraciones de los testigos, entre ellos los que tuvieron un altercado previo dentro de la discoteca y que "percibieron el ánimo de buscar pelea" que Rama habría mantenido durante toda esa noche.
Además, el fallo recuerda que otros testigos apuntaron que vieron cómo la víctima trataba de disculparse e incluso de pagarle otra copa, "sin poder convencer al que luego sería su asesino, en una actitud conciliadora y no violenta de la víctima".
La sentencia no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.