Andrés Arnedo Rodríguez tiene 19 años. Reside y estudia en Pontevedra, concretamente un Ciclo Superior de Márketing en el Luis Seoane de Monte Porreiro. Le gusta la fotografía y el vídeo y desde hace tiempo se había fijado en las posibilidades que ofrecen los drones. Por eso ahorró y el pasado enero se compró uno de ellos. Toda una inversión como nos cuenta.
El pasado viernes, sin ser efectiva la orden de confinamiento de la ciudadanía, pero ya con la alerta gubernamental encima, Andrés decidió sacar el dron con su cámara para "ver si había gente por Pontevedra". Así, sacó su dron desde su domicilio en la zona del puente de A Barca y el aparato comenzó a recoger durante su vuelo la estampa, sin tránsito peatonal que registraba la ciudad.
Tras sobrevolar buena parte del centro urbano, sobre el río Lérez y sus inmediaciones, el vuelo del dron pasó por edición y montaje. Finalmente Andrés lo subió a su perfil de Twitter añadiendo que "¿no deberíamos valorar todas las cosas hermosas que tenemos? Pontevedra es una de esas cosas.
No es el primero de los vuelos de su dron que pueden verse a través de sus redes sociales; y aunque no resta mérito al trabajo expuesto, lo cierto es que ya ha realizado por encargo algunos trabajos y otros los hace por iniciativa propia.
En esta ocasión, y en este contexto de encierro inexorable, resulta gratificante saber que cuando se levante el estado de alarma, se podrá volver a disfrutar de esa Pontevedra que Andrés Arnedo nos regala estos días.