El Concello de Vilaboa ha presentado una queja formal al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para exigir soluciones urgentes ante los graves fallos detectados en las obras de la autovía A-57, en el tramo que atraviesa su municipio.
El equipo municipal ha acompañado su solicitud con un nuevo informe técnico en el que se detallan problemas importantes que afectan directamente a la seguridad de conductores y peatones, especialmente en las vías de servicio y accesos a los comercios de la zona.
Desde mayo de 2022, el consistorio ha enviado hasta seis comunicaciones oficiales al ministerio pidiendo que se subsanen los fallos. Sin embargo, las respuestas han sido escasas o nada satisfactorias.
El informe técnico elaborado por los servicios municipales no deja lugar a dudas. Señala deficiencias serias como la mala señalización, tanto vertical como horizontal; barreras de seguridad mal instaladas o inexistentes; pavimento defectuoso; protección incompleta en varios tramos o accesos peligrosos a zonas comerciales.
Todo esto, aseguran los técnicos, pone en peligro la seguridad vial, y responsabilizan directamente al ministerio en caso de que ocurra cualquier accidente.
El alcalde de Vilaboa, César Poza, ha sido tajante: "el objetivo de este gobierno local es velar por la seguridad y la protección tanto de las personas usuarias de las vías de servicio como de las que acceden a los establecimientos comerciales próximos”.
El Concello no solo exige respuestas claras y rápidas, sino que reclama que se actúe ya para corregir todos los fallos señalados en el informe, siguiendo las especificaciones técnicas propuestas por los profesionales municipales.
Poza también ha mostrado su indignación por el estado final de la obra y asegura que resulta "inadmisible" que una obra financiada con fondos públicos permanezca en estas "condiciones deficientes" por lo que insiste en que mantendrá su "tono de exigencia" hasta conseguir una respuesta satisfactoria que garantice la seguridad de todas las personas usuarias de esta infraestructura.
El alcalde incluso se sorprende de que "una empresa de prestigio como es Grupo San José se prestara a dejar esta obra en estas condiciones, pues no deja de ser una mala imagen para cualquier empresa ver el estado en el que quedó finalizada".