Vilaboa honra la memoria de Juan Lago Collazo, superviviente del horror nazi en Mauthausen

Vilaboa
06 de octubre 2025

En el acto, impulsado por el colectivo A Regaduxa, participaron su hija Viviane y sus nietos, Enmanuel y Valerie, que inauguraron una placa en su memoria en la cantera de Paredes

Homenaje a Juan Lago Collazo en Vilaboa
Homenaje a Juan Lago Collazo en Vilaboa / Concello de Vilaboa

Un olivo recién plantado, símbolo de resistencia, recuerda a partir de ahora a Juan Lago Collazo, conocido como Juan da Ferreira, un vecino de Vilaboa que sobrevivió al horror nazi en los campos de concentración de Mauthausen y Ebensee.

En el acto, impulsado por el colectivo A Regaduxa, participaron su hija Viviane y sus nietos, Enmanuel y Valerie, que inauguraron una placa en su memoria en la cantera de Paredes.

Durante un homenaje en el que los asistentes reivindicaron la memoria, la tolerancia y la paz, su hija, muy emocionada, ha agradecido "profundamente" este recuerdo a su padre.

Él fue, según ha destacado, uno de los muchos gallegos "que lucharon contra toda forma de autoritarismo a costa de sus vidas".

"Es muy emocionante para mi y para mi familia", ha afirmado Viviane.

Homenaje a Juan Lago Collazo en Vilaboa
Homenaje a Juan Lago Collazo en VilaboaConcello de Vilaboa

Sus nietos, por su parte, han celebrado que con este acto Paredes se haya convertido "en un lugar de vida, de creación y de encuentro como es su memoria para nosotros".

Nacido en Paredes en 1914, Juan da Ferreira vivió una vida marcada por la resistencia y el compromiso. Tras el golpe de Estado de 1936, fue detenido por los sublevados, sobrevivió a un intento de fusilamiento en Ponte Sampaio y terminó sumándose a las filas republicanas en 1937.

Su historia continuó en el exilio, primero en el campo de refugiados de Saint Cyprien (Francia), luego como miembro de una compañía de trabajadores extranjeros y, más tarde, como prisionero del régimen nazi.

Entre 1940 y 1945 estuvo internado en el campo de concentración de Mauthausen, donde fue registrado bajo el nombre falso de Alberto Martínez Sánchez, nacido en La Habana, una identidad que adoptó para evitar ser devuelto a la dictadura franquista.

Allí, y más tarde en el subcampo de Ebensee, Juan sobrevivió a condiciones extremas hasta su liberación por las tropas aliadas el 6 de mayo de 1945.

Después de la guerra, rehizo su vida en Francia, donde conoció a Germaine, la hija del emigrante murciano que lo ayudó en sus primeros pasos de recuperación. Se casaron, él se formó como mecánico y logró empleo en una fábrica.

Con el paso del tiempo obtuvo la ciudadanía francesa y pudo volver a visitar Galicia en varias ocasiones durante los años sesenta. Falleció en 1996, y sus cenizas descansan hoy en el cementerio de Cedeira (Redondela), gracias a su hermano Ramón.