Zarandea a su hijo con discapacidad cuando le dice que quiere irse de un bar y luego amenaza al niño y a la Policía

Pontevedra
03 de mayo 2025
Actualizada: 10:14

Después de la agresión y las amenazas, se encerró en su casa de Vilagarcía durante horas. La Policía Nacional intentó negociar con él sin lograr hacerlo entrar en razón y les tiró varios objetos

Audiencia Provincial de Pontevedra
Audiencia Provincial de Pontevedra / Mónica Patxot

Ocurrió en Vilagarcía en plena pandemia de la covid-19, el 17 de mayo de 2020. Un padre pontevedrés tenía a su hijo de 12 años en régimen de visitas cuando, según concluyen dos sentencias, le maltrató y le amenazó y, luego, amenazó también a varios policías que acudieron al lugar. A continuación, se encerró en la casa durante horas.

Por estos hechos, el Juzgado de lo Penal número 4 de Pontevedra primero y la sección segunda de la Audiencia Provincial después le han condenado por tres delitos y le impiden comunicarse con su hijo o acercarse a él durante dos años y medio

Según ambos juzgados, consta acreditado que este padre actuó "con ánimo de menoscabar la integridad física de su hijo menor de edad", que tiene una discapacidad del 53% con clínica emocional y conductual.

Lo agarró fuertemente del cuello y lo zarandeó cuando le dijo que quería marcharse del bar en el que se encontraban.

"Dada la situación y el temor causado", el niño se fue del bar a la casa de los abuelos paternos. Poco después, en las inmediaciones del domicilio, cometió el segundo delito.

Con ánimo de atemorizar a su hijo, le dijo "métete en casa, cabrón, o cuando vuelvas te vas a enterar" mientras su madre trataba de llevarse al menor en su coche para protegerlo.

A raíz de estos hechos, acudieron a la casa agentes de la Policía Nacional y ahí cometió el tercer delito. "Con ánimo de atemorizarlos", les manifestó que "los iba a matar" y que "los iba a reventar si entraban en la casa".

A continuación, se encerró en la casa. Estuvo sin salir desde las 21.30 horas hasta las 05.30 horas de la madrugada. En ese momento, se retiraron las últimas patrullas del GOES de la Policía Nacional, tras varias horas intentando negociar con él sin lograr hacerlo entrar en razón.  Durante ese tiempo, les tiró varios objetos, entre ellos un cartucho calibre 12-70.

El acusado tiene antecedentes penales por los delitos de maltrato habitual, amenazas en el ámbito familiar, coacciones en el ámbito familiar, lesiones en el ámbito familiar y lesiones. Por este motivo, los dos órganos judiciales han tenido en cuenta la agravante de reincidencia y la atenuante analógica de consumo de tóxicos.

Por un delito de maltrato en el ámbito familiar, le imponen diez meses de prisión, dos años y medio de privación del derecho a tenencia y portes de armas y dos años de prohibición de aproximarse a menos de 200 metros de su hijo y comunicarse con él. 

Por un delito leve de amenazas en el ámbito familiar, las sentencias le imponen 30 días de localización permanente en un domicilio separado y alejado de la víctima y seis meses de prohibición de aproximarse a menos de 200 metros de su hijo y comunicarse con él. 

Por un delito leve de amenazas a los agentes de la Policía Nacional, la pena es de dos meses de multa a 6 euros diarios (360 euros). 

Tambien deberá indemnizar a su hijo con 105 euros por las lesiones causadas y al Sergas por los gastos de su asistencia sanitaria con 256.87 euros.