No sé si usted se dio cuenta, pero yo acabo de reparar en ello. Resulta que, en inglés, el mismo vocablo (hit) que sirve para denominar una canción exitosa se usa como verbo para "entrarle" a alguien con quien se desea ligar. No sé aún cómo, pero sé que de esa ambivalencia puede salir algo. A duras penas, pero hay que intentarlo. Como decir que puedes acabar llamando "Greatest hits" a la lista de ligues de tu juventud.
También es verdad que hay músicos que, aun ganándose la vida decentemente, jamás consiguen un 'hit' en toda su carrera. No sé adónde quiero llevar esto en el terreno del apareamiento porque es prácticamente imposible no ligar nada de nada en toda una vida. Salvo que nunca te lo propongas, y, aun así, un día soplas como producto del agobio y hay por allí una flauta, y le sacas una nota. Esta pieza va a estar plagada de analogías y metáforas, me temo. Espero que no resulte un problema.
Paul Simon se largó a Inglaterra, harto de que el éxito le esquivase. Junto a Garfunkel, había grabado un álbum que pasó con más pena que gloria. En el mismo se incluía una versión acústica de The Sounds of Silence. El productor de ese álbum, Tom Wilson, decidió añadirle bajo y guitarra eléctricos, así como batería, a la grabación. Eso la convirtió en un hit. Simon regresó sin dudarlo de su autoexilio y resucitó el dúo con Garfunkel para grabar su segundo álbum (que titularon como esa canción), y el resto de la historia ya la saben.
Para darle otra vuelta de tuerca al asunto, reparemos en que la palabra "hit", en su acepción verbal, significa "golpear". Si lo transformamos en "dar el golpe", ya nos arrimamos algo al tema del éxito o al del intento de ligar (vale, tal vez no tanto, pero cierta dosis de esfuerzo hay que ponerle a todo en esta vida). No se vayan aún, sigan conmigo. Les contaré que los recopilatorios de grandes éxitos siempre me han resultado una señal de pereza. La renuncia a indagar en la discografía de algún grupo o solista que te resulta interesante, pero no más allá de sus producciones más comerciales. Y debo confesar que me resulta extraño pensar en usar el verbo "hit" para expresar lo que sucede en un baile cuando le dices a alguien: "¿Gastas pista?" (es frase mítica, pero dudo que lo haya dicho alguien alguna vez). Claro que el coloquial "entrarle" tiene también su dosis de agresividad, pues indica una intrusión o intromisión.
He intentado sacar oro de unas pepitas que, a lo peor, han resultado ser de calabaza, pero como eso nunca se sabe hasta que has movido enérgicamente el cedazo, y eso durante un tiempo que siempre resulta más largo que lo que habías imaginado, ahora ya es demasiado tarde para ponerle remedio. En todo caso, si así fuese, aquí les dejo un tema del inolvidable Ray Charles para limar asperezas.