Las cifras cambian. Pero no las decenas de millones de personas fallecidas solo en el siglo XX. Pregunto: si hemos resuelto la epidemia del cólera, ¿por qué no las de la guerra?
Decía el Vaticano II, si la memoria no me falla: «Las guerras nacen en el corazón de los hombres…». Creo que las guerras nacen en el corazón de los hombres y de las culturas. De las culturas, ideologías y filosofías.
Llevo leyendo, viendo, mirando y paseándome por los periódicos más de seis décadas. Y no ha habido ningún día, de ningún año y de ningún mes, que no indicara alguna noticia sobre un conflicto armado, o un conflicto sociopolítico, cultural, religioso, étnico o económico que no estuviese a punto de saltar para ser bélico. Además de todos los que uno conoce, desde la historia como saber, del pasado, desde Kadesh hasta aquí. Y uno ha llegado a la conclusión de que los conflictos armados, que siempre están precedidos por otros conflictos —sociales, políticos, económicos, demográficos, etc.—, tienen su fundamento y su base en el corazón de los hombres, en las ideologías y culturas, en su sentido profundo…
Si un grupo humano X empieza a decir cualquier cosa y ese concepto o conjunto de conceptos van siendo aceptados cada vez más por ese colectivo o una parte de la sociedad más amplia, ya tenemos los elementos e ingredientes suficientes para un conflicto social o de cualquier tipo, que puede dar el salto a un conflicto armado. De ahí aquello de que las guerras nacen en el corazón del hombre y, añado, en el corazón de las ideologías, culturas y filosofías. Sí, sí, filosofías. Toda filosofía que no predique la racionalidad, la moderación, la tolerancia y el mutuo acuerdo está invitando a algún tipo de «conflicto social», que a la larga puede dar el salto a un «conflicto armado o bélico».
Dicen que existen ahora unos cincuenta conflictos armados, vivos o activos; así los definen. En la prensa solo informan, como máximo, de dos, tres o cuatro cada día o semana. El resto es para esta parte del mundo olvidado e ignorado. Pero con estos dos o tres de los que se nos informa y nos informamos ya tenemos bastantes, ya afectan lo suficiente a medio mundo… ¿qué hacer y qué decir…?
A semejanza de que existen decenas de grupos de investigación para intentar resolver los diversos tipos de cánceres biológicos que existen, pues lo mismo tenemos que hacer: crear a nivel internacional varias decenas de grupos de investigación para buscar ideas, conceptos, enunciados y razones para que el «conflicto armado no se produzca o disminuya ostensiblemente»; segundo, que se reduzcan, disminuyan o debiliten los conflictos sociales, políticos, económicos, étnicos, religiosos y culturales en el mundo…
Si hemos sido capaces de resolver la epidemia de la viruela, la varicela y el sarampión, los humanos creo que seríamos capaces de resolver los conflictos bélicos y armados en el mundo o, al menos, reducirlos a su mínima expresión. Y después, en otro paso, erradicarlos del planeta. Aunque tengamos que seguir disponiendo de una defensa militar efectiva y eficiente, entre otras cosas, porque no sabemos lo que hay en la galaxia…
Abres el periódico, en este caso, el digital. Da lo mismo la cabecera y el título que tenga. Sea de un color o sea de otro. Sea de Nueva York o sea de Madrid. Siempre, ahora ha tocado el conflicto de Ucrania, el conflicto de Ormuz —no sé con qué nombre acabará conociéndose historiográficamente este conflicto armado—. Cuando era joven, ha quedado en la memoria el de Vietnam. Ha quedado ya este lejano en el tiempo. Supongo que los que lo padecieron, todavía existirán personas que respirarán, que de un lado o de otro perdieron a padres, hijos, hermanos, nietos y abuelos… El dolor continuará…
Se estima que 100,9 millones de personas fallecieron en el siglo XX por conflictos violentos en el mundo. Según datos de la Universidad de Brown, de forma directa han muerto un millón de personas en este cuarto de siglo que llevamos andando del XXI. Una entidad académica podría ir recogiendo el nombre y fechas de todas las guerras que han existido en el mundo. Tener un buzón de sugerencias y, desde todos los lugares del mundo, les podrían enviar documentación sobre guerras. Además de crear un Archivo Virtual donde se expusiesen todos los conflictos por años y siglos… Creo que avanzar en este campo del saber es necesario… Tener una cuantificación más aproximada es esencial para reducir las guerras, erradicar las guerras…
No negamos el derecho individual y colectivo a la defensa justa, a la defensa racional. Porque una defensa creíble, racional y eficiente es uno de los factores que evita guerras y conflictos. Un Estado serio y profundo evita conflictos armados en su propio territorio y con otros territorios-Estados. Esto es una evidencia a lo largo de la historia…
Según los datos de que disponemos, no entramos a juzgar, pero en las Guerras Napoleónicas murieron, entre 1803 y 1815, entre 3,25 millones y 6,5 millones de personas. La mitad bajas militares y la otra mitad bajas civiles, debido a los efectos de las guerras, al hambre, a las enfermedades, a los sitios, etc. ¿A veces me pregunto —quizás no tenga sentido, pero me cuestiono— si todos los Estados de Europa basados en las políticas absolutistas, ellos mismos, hubiesen ido evolucionando poco a poco, de consenso mutuo e interno, se habrían evitado las guerras de los conflictos del siglo XIX, del cambio del Antiguo Régimen al Nuevo…? ¿Acaso Inglaterra, en cierto modo, lo consiguió después de Cromwell?
Hay quien piensa que con casi doscientos Estados en el mundo, doscientos Ejecutivos, doscientos sistemas de defensa, doscientos Parlamentos, son muchos jugadores para la partida de Ajedrez-Go en el mundo. Hay quien piensa que, para reducir el peligro de las guerras, los Estados y sus sociedades deben caminar en paz, en tolerancia y en mutuo acuerdo a ir formando Estados Mayores, Federaciones de Estados. Como está intentando Europa desde hace ocho décadas. Y en este tiempo se han reducido los conflictos armados en Europa…
¿Hay quien dice que se debe caminar hacia Estados Mayores, que se reduzcan a seis, siete o diez grandes Estados en el planeta? ¿Otros dicen que caminemos hacia un Único Estado Mundial? ¿Otros que ambas soluciones posibles anteriores, además de que los Organismos Internacionales vayan teniendo más poder mundial, la ONU, por ejemplo? ¿Alguien podría voluntariamente tener dos nacionalidades, una la de su propio país y otra la de la ONU?
Las cifras cambian según informes, pero se habla de varios miles de guerras, al menos diez mil en la historia. Bueno sería que un centro documental del estudio de los conflictos fuese haciendo un archivo de cuántas, para así tener una cifra más aproximada. ¡Qué más puedo expresar, sino recordar que las guerras nacen en el corazón de los hombres, que nacen en el corazón de las culturas, ideologías y filosofías…! ¡También en el fondo de los bolsillos y las carteras…!
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