Una deriva iliberal como la que tenemos en España tiene que provocar en el PP algunas preguntas que ha de resolver ya, mucho antes de que se convoquen elecciones generales. Y no parece que haya reflexionado mucho sobre el castigo que nos ha caído a la sociedad española en su conjunto, con origen directo en la inoperancia y dejadez con la que gestionó las elecciones del 2023. Inoperancia y dejadez intelectual que ya venía de nuestro ínclito M.R. que tantas tardes de gloria sigue dando y del que nunca olvidaremos la mayoría absoluta que tuvo para realizar por fin un Estado moderno en una España dinámica plenamente competitiva. Inacción política del agua de borrajas. Como castigado me tomo la libertad de opinar como si no hubiera un mañana. Entiendo que una formación conservadora en lo social y socialdemócrata en lo económico, defensora del marco constitucional y del sistema de libertades con separación de poderes basado en la Constitución, tiene formado de tiempo atrás un marco mental del debate político como una lucha entre adversarios, no enemigos, un debate parlamentario entre caballeros, entre “conservadores y laboristas”. Es muy urgente que la gran mayoría de la dirigencia pueda mantenerlo así porque el eje fundamental que sustenta las libertades públicas ha de estar basado en la Ley. Pero los ciudadanos necesitamos urgentemente que, manteniendo el mismo grado de respeto a la Ley y a las libertades, haya personas que tengan otro marco mental y que manifiesten de forma continua y con claridad meridiana que lo que enfrenta la democracia española es una lucha contra la extrema izquierda, el psoe como extrema izquierda revenida, una especie de autocracia de partido, de facción, en la que nos jugamos ser o no ser una sociedad libre. Y que para eso no basta con lo que está hecho, no basta con ser caballerosos cumplidores con los adversarios... no basta porque hay que sacar el colmillo en todo lugar y entrar en debates sobre asuntos que los conservadores y liberales nunca se han atrevido a llevar a cabo, enfrentando ideológicamente el capitalismo y la Nación española con la izquierda y el nacionalismo, tanto monta, monta tanto. Hay que afrontar el período hasta las elecciones generales con este marco mental alternativo porque, esencialmente, es cierto, aporta un montón de claridad, energía y voluntades que son absolutamente necesarias para ganar. En relación con los exvotantes del PP que encumbran actualmente a Vox no sé cuánto tiempo permanecerán en esa posición: que hayan pasado 4 meses desde las elecciones de Extremadura sin formar un gobierno regional, que por definición tiene las habas contadas, es fiel reflejo de un manejo de mandarines. Merecían que se convocasen elecciones -gastos a costa de los dos partidos, no de la ciudadanía-, y hubiera ganado la oposición, el psoe, por justicia poética.
Cuando se traza una vía de comunicación cualquiera el proceso que inicia la administración pública es arduo, prolongado, muy complejo, en el que se ha de cumplir en todo momento con toda una exhaustiva regulación y extensa normativa que incluye todo tipo de aspectos funcionales, económicos o medioambientales. Con la carretera de Catabois, sí. Con la inmigración, no. Con miles o millones de personas entrando por la puerta de tu casa no. Llevan sentados a la mesa del presidente desde hace 7 años jugando a las cartas y fumándose un puro sin hacer absolutamente nada: no han realizado, observado, calculado, qué trabajadores se necesitan, de qué nivel, cuántos, cómo llegan, qué requisitos se necesitan. No hay nada hecho: han llegado por Barajas o cruzando el mar en una ruta balizada por miles de ahogados. Los mismos que ponen cientos de pliegos legales sobre el planeamiento de la carretera de Catabois siguen imperturbables la partida de mus.
Al tipo que tiene a punto a su mujer, a su hermano y a tutti quanti le han pasado un informe que corre como la espuma por todo el orbe progresista: en California el presidente Reagan le había pegado una paliza electoral al candidato demócrata Carter. En determinado momento el Estado nacionaliza a miles de extranjeros que, al cabo de unos años, comenzaron a votar. Tan bien votaron que Kamala Harris casi saca un 60% en 2024. El cambio del censo provoca el maná, el único maná que busca el presidente, el vuelco electoral, la verdadera necesidad por la que está dispuesto a todo.
Sin tener soporte argumental alguno afirmo que todo nace de las primeras conversaciones internas sobre la absoluta necesidad de gobernar Madrid. No puede ser que Madrid sea una permanente exposición de comunidad bien gestionada, que crece, que se consolida como la segunda capital más poblada de Europa, cuyo PIB per cápita (58.000 €, orfeón) es un 80% superior a la media española, con una tasa de paro del 6,6%, con el 90% de los contratos indefinidos... y que deja a Barcelona y a Cataluña reflejándose muy claramente en el espejo de la decadencia socialista, necesitados de transfusión de sangre mediante entrega de millones de € de todos los españoles, robo manifiesto, silencio ensordecedor de los botantes, irrisoria moral, insignificancia ética. Dos países y ninguna vivienda. Ahí se pensó en perpetrar el vuelco electoral suplantando el censo de nacionales.