... Porque la arquitectura es, entre todas las artes, la que más audazmente intenta reproducir en su ritmo el orden del universo. Kosmos (El nombre de la Rosa. Umberto Eco )
La suciedad es una cosa y la "roña" lo es en grado superlativo. Digamos que es la suciedad en capas amontonadas y adheridas tras mucho tiempo. Con el paso de los siglos pueden revelar información mediante la arqueometría; algo que ahora no viene a cuento.
A Fundación Abanca de Pontevedra es una obra emblemática del arquitecto pontevedrés César Portela, en el mismo edificio diseñado y ampliado por otros arquitectos con anterioridad, como Tano Cochón.
Muchas de las obras del insigne artista y arquitecto pontevedrés son grandes espacios donde la luz juega un papel crucial y culminante. Las lucernas y los ventanales del edificio Afundación que enmarcan la obra del vestíbulo, estarán dispuestos así para que la luz reproduzca su ritmo y orden, como transcribíamos al principio.
El Museo del Mar de Galicia en Vigo, también de Portela, consigue este efecto al que me refiero. No sabes bien si estás en tierra firme o en medio del mar. Un clarísimo ejemplo del manejo y dominio virtuoso de la luz.
La roña de los cristales puede hacer lúgubre lo que pretende ser vivo y luminoso. Nunca permitirá contemplar y sentir la obra como tal.
¡Ay!, ¡cómo se afligirá el artista cuando pase cerca y vea su obra tratada de esta manera! Nosotros podremos quejarnos, pero él sufrirá de otro modo. El autor es padre y madre de su íntima creación. Estoy convencido de que el estado de los ventanales enmudecería las voces y la música de los tertulianos de la plaza San José.
Limpien las cristaleras del edificio de Abanca en Pontevedra, por favor. Y perdonen mis "flechas envenenadas" . El mítico Teucro que corona esta obra de arte, hace tiempo que perdió su arco.
