El Basilisco

25 de outubro 2023

Entre pillos anda el juego. Digo, entre pollos. Una vecina nos enseñó este domingo su gallinero y de paso nos mostró el cercado bajo techo en donde tiene criando un par de docenas de aspirantes. Apretujados para que no tengan frío mientras llueve, piando continuamente y estirándose para picar el pienso menudo, a la menor oportunidad los echará a la finca a escarabellar cuanto les plazca. A un profesor de Economía de la USC -nos cuenta en el periódico- no le gusta la riqueza de un país medida con la cifra del PIB, así que se pregunta la manera de contarla, computare la prosperidad de un territorio: echa en falta en el PIB nacional cuestiones tales como el autoconsumo, labores del hogar, atención a familiares, voluntariado o actividades benéficas. Ahí tenemos a la vecina sin contribución neta al PIB y ella sin saberlo. Será peor aún cuando sepa que ós seus pitos les concierne una ley que le dice cómo tiene que manejar el asunto. Cuarenta años después la vecina verá la luz. Desde el magín de un pensador profundo (¿o profundo pensador?), desde la inapelable urgencia de solucionar tamaño problemón en la inquietud y riqueza de los españoles, el resultado del magín convertido en papel timbrado y alado se lanza en picado a través del Consejo de Ministros, enfila los pasillos de la burocracia nacional, entra en el BOE, sale campanudo por la puerta de toriles donde se arremolinan decretos y más decretos con tapón a la salida, aparta enseguida demoras y tardanzas y sin dilación alguna se dirige veloz y subsidiariamente a las direcciones generales, las consellerías, las secretarías y a todas las delegaciones habidas y por haber para llegar por fin al gallinero en un derroche de fantasía, color y alegría que no cabe en sí de gozo cayendo sobre los pollos pelones que están calentando banquillo.

Menos mal que aún son aspirantes. Pero de ese pelotón sinfónico que se guarece de los días de lluvia saldrá un ejemplar lleno de plumas, en traje dorado, punteado e irisado, cresta soberbia, cola en arco penachial y espolón amenazador. Paseando por la finca orgulloso, ufano, arrogante y presuntuoso, medio portugués, al alba trompetero y al fin dominador del harén, al que por un tris no se le aplica algún reparador decreto que lo ponga en su sitio.

Varias primaveras atrás, por la ladera que va desde Dorrón a Portonovo criaron un par de águilas que patrullan una y otra vez en círculo mientras van pegando un graznido como de cuidado ahí abajo. La vecina dice que non hai duda y nosotros vislumbramos el peligro que corren: si se estima que hay dos elementos del género gallus gallus domesticus por cada bípedo implume que habitamos en el mundo, esta proporción y esta estimable cantidad de 16.000 millones mengüaría de forma considerable si abundan las vecinas que no tienen miedo de los accipiter gentilis ni gaitas. Asunto y tragedia que tampoco entraría en el PIB con harto dolor del profesor titular. Cuenta Claudio Eliano en su Libro XV de la Historia de los Animales que en la región cercana a Tesalónica que se llama Nibas los gallos carecen de su capacidad de cacarear, y corre un refrán que se aplica a las cosas imposibles: “… tendrás esto y lo de más allá cuando Nibas cacaree”.

No creo que del corral de la vecina salga un basilisco. Como atinadamente apuntó el Padre Feijóo cuando escribía que Lo que vulgarmente se cuenta de que el gallo anciano pone un huevo, del cual nace el basilisco, no es sólo hablilla de vulgares, también tiene por patronos algunos autores, sin dejar por eso de ser cuento de viejas… Es verdad que el gallo en su última vejez pone un huevo; pero falso que este huevo sea de tan malas consecuencias… Habrá que estar alerta por si fallan los sabios: igual entre el PIB verde, el Índice de Desarrollo Humano, la sostenibilidad, la biosfera, las leyes de la termodinámica y la ONU acaban montando un basilisco en lugar de sumar, restar, multiplicar y dividir para obtener el PIB. Dice el profesor titular con toda exactitud -después de cálculos eficacísimos en los que suponemos tuvo que juntar churras con merinas, manzanas con peras, el valor con el precio… etc- que el 3 de agosto salió el basilisco, digo, que es la fecha en que la humanidad consumió todos los recursos generados por el planeta para todo el año. Ahí es nada. Prefería no asistir a su demostración: dicen del basilisco que es fama vulgar que con la vista y resuello mata.